La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un mensaje con motivo de la Copa Mundial de Futbol 2026, en el que exhorta a los mexicanos a vivir este acontecimiento deportivo como una oportunidad para fortalecer la fraternidad, el encuentro y la construcción de la paz.
En el documento fechado el 9 de junio de 2026, los obispos retomaron una reflexión del papa León XIV, quien señaló que el deporte debe ser "escuela de fraternidad y no de rivalidad vacía, espacio de encuentro y no de exclusión, camino de paz y no de violencia".
La CEM destacó que la próxima Copa Mundial, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, puede ayudar a comprender que la competencia deportiva no tiene que ser motivo de confrontación, sino una ocasión para el crecimiento personal y colectivo, basada en el respeto mutuo.
EL DEPORTE COMO ESPACIO DE ENCUENTRO
En su mensaje, los representantes de la Iglesia Católica reconocieron que en México existen diversas rivalidades políticas, económicas, ideológicas y sociales que con frecuencia afectan la convivencia. Sin embargo, consideraron que estas diferencias pueden transformarse en oportunidades para el diálogo y la construcción de relaciones más humanas.
El Episcopado subrayó que este cambio requiere abrirse a la riqueza que aporta cada persona, promoviendo la dignidad, el respeto y la inclusión en todos los ámbitos de la vida social.
UNA INVITACIÓN A LA RECONCILIACIÓN
Los obispos también señalaron que el Mundial llega en un contexto marcado por conflictos, violencia, desapariciones, corrupción e injusticias, por lo que advirtieron que el deporte no debe convertirse en un distractor de estas realidades.
Por el contrario, afirmaron que un evento de esta magnitud puede servir para impulsar valores como la justicia, la verdad y la paz, además de fomentar actitudes de amistad, reconciliación y esperanza.
Finalmente, la Conferencia del Episcopado Mexicano expresó su deseo de que la Copa Mundial de Futbol 2026 inspire a las personas a construir relaciones más fraternas y humanas, tanto dentro como fuera de las canchas.





