La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) determinó reservar durante cinco años la información relacionada con el traslado de la presidenta Claudia Sheinbaum a Nueva York, realizado el pasado 19 de julio con motivo de la final del Mundial de Futbol.
La decisión impide conocer públicamente detalles como el tipo de aeronave empleada, el itinerario, los pasajeros que acompañaron a la mandataria —sin considerar a la tripulación y personal militar— y los gastos generados por la operación, incluidos combustible y derechos aeroportuarios.
DEFENSA ARGUMENTA RAZONES DE SEGURIDAD
La dependencia justificó la clasificación al señalar que revelar información sobre los vuelos de aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana utilizadas para apoyar a la Presidencia podría facilitar que grupos delictivos diseñen acciones contra pasajeros, tripulaciones, aeronaves u operaciones militares.
La solicitud de información, presentada por Latinus mediante transparencia, planteaba que los datos correspondían a un viaje ya concluido y que conocer los gastos, el modelo de avión y los integrantes de la comitiva no implicaba divulgar estrategias militares vigentes.
El gobierno federal había informado un día antes del encuentro deportivo que Sheinbaum viajaría en una aeronave militar debido a las condiciones meteorológicas y a la cancelación de vuelos en Estados Unidos.
El traslado también reavivó el debate sobre la forma en que los presidentes mexicanos realizan sus viajes. Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto se utilizaba el avión presidencial, mientras que Andrés Manuel López Obrador optó principalmente por vuelos comerciales bajo una política de austeridad.

EL HOSPEDAJE TAMBIÉN QUEDÓ SIN DETALLES
La Oficina de la Presidencia tampoco proporcionó el nombre del hotel donde permaneció Sheinbaum durante su estancia en Nueva York.
Ante otra solicitud de transparencia, la dependencia remitió a la plataforma oficial, donde aparece un gasto de 9 mil 409 pesos correspondiente al hospedaje de la presidenta. La misma cantidad figura para otros tres funcionarios, dos de ellos vinculados con labores de fotografía y video. En conjunto, los registros reportan alrededor de 37 mil pesos, aunque no permiten identificar el establecimiento donde se alojó la mandataria.

