La presidenta Claudia Sheinbaum destacó los triunfos electorales de dos políticos de ascendencia mexicana en Estados Unidos, Xavier Becerra y Gina Hinojosa, quienes consiguieron importantes victorias en California y Texas, respectivamente.
Sin embargo, el reconocimiento a la participación política de personas con raíces mexicanas en el extranjero contrasta con la reforma constitucional promovida por su gobierno para restringir el acceso de personas con doble nacionalidad a los principales cargos ejecutivos de México.
Durante su conferencia matutina de este miércoles 4 de noviembre, la mandataria expresó su satisfacción por los resultados electorales y destacó la presencia de mexicanos y mexicoamericanos en espacios de decisión política del país vecino.
Los resultados fueron especialmente relevantes por el origen familiar de ambos políticos, cuyas raíces mexicanas representan un vínculo con las comunidades migrantes que han ganado presencia en la vida pública estadounidense.
CRITICADA EN REDES
Críticos en redes sociales han señalado incoherencia entre el entusiasmo mostrado ante la victoria de políticos mexicoestadounidenses en las elecciones de Estados Unidos y la reciente defensa de la reforma constitucional impulsada por su administración, la cual restringe la participación política en cargos ejecutivos (como la Presidencia y gubernaturas) a personas con doble nacionalidad bajo la postura de que "ningún gobernante puede jurar a dos banderas".
LA REFORMA DE SHEINBAUM
El reconocimiento expresado por la presidenta contrasta con una de las reformas constitucionales impulsadas por su administración durante 2026.
El pasado 27 de agosto, Sheinbaum anunció una iniciativa para establecer que quienes aspiren a la Presidencia de México, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deban contar exclusivamente con la nacionalidad mexicana.
La propuesta contempló modificaciones a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, bajo el argumento de que quienes encabecen los poderes ejecutivos deben mantener una lealtad exclusiva hacia el país y evitar posibles conflictos de intereses con otros Estados.
Durante la presentación de la iniciativa, la mandataria sostuvo que las personas que pretendan ocupar dichos cargos deberán renunciar a cualquier otra ciudadanía que posean.
La reforma avanzó en el Congreso de la Unión. El 22 de septiembre fue aprobada por la Cámara de Diputados y el 29 de ese mismo mes recibió el respaldo del Senado, con 86 votos a favor y 42 en contra.
Posteriormente, obtuvo el aval de 22 congresos estatales y el 7 de octubre Sheinbaum firmó el decreto correspondiente.
Las nuevas disposiciones entrarán en vigor en 2028 y contemplan restricciones adicionales relacionadas con el ejercicio de derechos políticos inherentes a otra ciudadanía y la solicitud de protección diplomática de gobiernos extranjeros.

