Una actividad de entrega de productos y apoyos funcionales para mujeres privadas de la libertad en el Centro Femenil de Reinserción Social de Tepepan permitió que Juana Barraza Samperio, conocida como "La Mataviejitas", apareciera nuevamente en imágenes difundidas en redes sociales.
El material fue compartido por la diputada Rebeca Peralta, quien documentó la jornada realizada en el centro penitenciario y la distribución de distintos artículos entre internas consideradas parte de la población vulnerable.
En las imágenes se observa a Barraza, actualmente de edad avanzada y utilizando una silla de ruedas, mientras recibe los apoyos y dirige un mensaje de agradecimiento a la legisladora.
La interna reconoció la ayuda proporcionada y señaló que la diputada se ha mantenido pendiente de las necesidades de las mujeres recluidas.
¿Qué entregaron en el penal de Tepepan?
La actividad formó parte de un programa de asistencia y reinserción social realizado en coordinación con autoridades de la Ciudad de México.
Durante la visita fueron distribuidos artículos de uso personal, entre ellos toallas sanitarias, champú, pasta dental, crema y calzado.
Asimismo, algunas internas recibieron aparatos auditivos y sillas de ruedas, destinados a mujeres que presentan problemas de movilidad o distintas condiciones de salud.
Juana Barraza también recibió los beneficios durante esta actividad. En los últimos años, la interna ha enfrentado problemas de salud crónicos y su condición física ha requerido atención especializada.
Durante el evento también se reconoció la participación del secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Pablo Vázquez Camacho, así como de la Jefatura de Gobierno, por las facilidades brindadas para realizar acciones dirigidas a la población penitenciaria.
Juana Barraza Samperio fue sentenciada en 2008 a 759 años de prisión tras ser declarada culpable de 16 homicidios y 12 robos calificados.
Antes de ser relacionada con estos delitos, Barraza participaba en la lucha libre profesional bajo el personaje de "La Dama del Silencio".
Su caso generó impacto en el Valle de México debido a una serie de asesinatos cometidos desde finales de la década de los noventa y hasta mediados de los años 2000.
De acuerdo con las investigaciones, Barraza presuntamente se presentaba como enfermera o trabajadora social para obtener acceso a viviendas de mujeres adultas mayores que vivían solas. Una vez dentro de los domicilios, las víctimas eran despojadas de sus pertenencias y asesinadas.

