La historia de Rosa García volvió a circular con fuerza en redes sociales y reabrió uno de los casos más impactantes ocurridos en el barrio de Tepito. Se trata de una mujer que fue sentenciada en 2020 a 180 años de prisión por el homicidio de 12 presuntos integrantes de la organización criminal Unión Tepito, además de enfrentar cargos por tentativa de homicidio y posesión de una sustancia tóxica.
El caso, que se convirtió en un referente mediático a nivel nacional, puso sobre la mesa el tema de la extorsión y el llamado "derecho de piso", una práctica que por años ha afectado a comerciantes y familias en zonas dominadas por el crimen organizado.
UN PATRÓN QUE ENCENDIÓ LAS ALERTAS
De acuerdo con las investigaciones, los hechos ocurrieron entre noviembre y diciembre de 2019. En ese periodo, varias personas vinculadas al cobro de extorsiones comenzaron a presentar síntomas de intoxicación severa, lo que derivó en su muerte.
La Fiscalía capitalina detectó que los casos compartían un mismo patrón, lo que llevó a realizar análisis especializados y a abrir una carpeta de investigación por homicidio calificado. Con el avance de las indagatorias, las autoridades centraron su atención en el entorno de las víctimas y en posibles responsables.
AÑOS DE EXTORSIÓN COMO ANTECEDENTE
Las indagatorias señalaron que Rosa García habría actuado después de sufrir durante años extorsiones por parte de integrantes de un grupo criminal. Este tipo de cobros, conocidos como "derecho de piso", son comunes en zonas controladas por organizaciones delictivas y suelen ejercerse mediante amenazas y violencia constante.
Según la investigación oficial, este contexto fue clave para entender el trasfondo del caso, aunque no justificó legalmente los hechos.
EL CATEO Y LA DETENCIÓN
Durante un cateo realizado en el domicilio de la acusada, las autoridades encontraron elementos que reforzaron la línea de investigación. A partir de estos hallazgos, Rosa García fue detenida y puesta a disposición de los tribunales.
El Ministerio Público le imputó cargos por homicidio calificado y posesión de sustancias tóxicas, dando inicio a un proceso judicial que atrajo la atención pública por la gravedad de los hechos y el contexto social que los rodeaba.
LA SENTENCIA Y EL JUICIO ORAL
Durante el juicio oral, la Fiscalía presentó pruebas periciales, testimonios y una confesión ministerial que acreditaron la responsabilidad penal de la acusada. El tribunal analizó también su situación personal, reconociendo atenuantes como la falta de antecedentes penales y su estado emocional al momento de los hechos.
Sin embargo, la autoridad judicial concluyó que existió premeditación, por lo que dictó una sentencia de 180 años de prisión, sin posibilidad de libertad condicional.
Desde finales de 2019, Rosa García permanece recluida en el Centro Femenil de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla, donde cumple la condena impuesta por el tribunal.
UN CASO QUE SIGUE GENERANDO DEBATE
Más allá de la sentencia, el caso de Rosa García provocó un amplio debate nacional sobre la extorsión, la violencia ejercida por el crimen organizado y los vacíos de justicia que persisten en zonas controladas por estructuras criminales.
Años después, su historia sigue siendo retomada en redes sociales como un reflejo de la desesperación de muchas víctimas y de la compleja realidad que enfrentan comunidades enteras frente al poder del crimen organizado.




