La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el titular de la FIFA, Gianni Infantino, sostuvieron un encuentro en Palacio Nacional que marcó el arranque simbólico de la cuenta regresiva hacia la Copa del Mundo 2026, evento que México organizará de manera conjunta con Estados Unidos y Canadá.
Durante la reunión, el dirigente del organismo futbolístico entregó a la mandataria las tarjetas arbitrales oficiales, amarilla y roja, que se utilizarán durante el torneo, gesto que representó el compromiso del país en la organización del evento deportivo más importante a nivel global.
El encuentro, que combinó formalidad con un ambiente relajado, incluyó un desayuno en el que destacó un omelette de flor de calabaza ofrecido por la presidenta, el mismo que fue elogiado por Infantino, quien calificó el platillo como "delicioso".
RETOS LOGÍSTICOS RUMBO AL TORNEO
Más allá del simbolismo, la reunión sirvió para abordar los desafíos logísticos que implica la realización del Mundial en la capital del país. La organización del evento representa un reto significativo en materia de movilidad, infraestructura y seguridad, aspectos que ya son evaluados por las autoridades federales.
Sheinbaum compartió a través de un video en redes sociales detalles del encuentro, en el que aseguró que la inauguración del torneo será "histórica y excepcional".
ANUNCIAN POSIBLE DÍA FERIADO
Como parte de los preparativos, la mandataria anunció la intención de declarar el 11 de junio como día feriado, fecha en la que se llevará a cabo el partido inaugural, donde la selección mexicana se enfrentará a Sudáfrica.
En su mensaje, la presidenta expresó confianza en el éxito del torneo e hizo un llamado a la ciudadanía a respaldar al equipo nacional.
"Todo va a salir muy bien en el Mundial. Y recuerden, todos hay que echarle muchas porras a la selección nacional", afirmó.
Por su parte, Infantino celebró su visita a México y destacó el ambiente positivo de la reunión, asegurando que el país está en condiciones de ofrecer una Copa del Mundo memorable.




