Confirman hallazgo del último minero tras 33 días de labores en Sinaloa

Autoridades confirman desenlace fatal de trabajador atrapado luego de un fallo en presa de jales que generó emergencia en el área desde el 25 de marzo

Equipos de emergencia concluyen más de 30 días de labores en la mina Santa Fe tras localizar al último trabajador desaparecido.
Equipos de emergencia concluyen más de 30 días de labores en la mina Santa Fe tras localizar al último trabajador desaparecido.

El desenlace de una de las operaciones de rescate más prolongadas en la historia reciente de Sinaloa se confirmó este lunes, luego de que autoridades de Protección Civil informaran el hallazgo sin vida del último trabajador que permanecía atrapado en la mina Santa Fe.

El cuerpo fue localizado a las 03:15 horas por el Comando Unificado que mantenía las labores en la zona del colapso, poniendo fin a más de un mes de trabajos ininterrumpidos en condiciones extremas.

La víctima fue identificada como Leandro Isidro Beltrán Reséndiz, de 54 años de edad, originario de Zimapán, Hidalgo, quien formaba parte del grupo de trabajadores afectados por el accidente ocurrido el pasado 25 de marzo.

UNA FALLA ESTRUCTURAL QUE DESENCADENÓ LA EMERGENCIA

El incidente se originó tras la falla de una presa de jales, una estructura utilizada para almacenar residuos y agua resultante de la actividad minera. El colapso tomó por sorpresa a 25 trabajadores que se encontraban en la zona al momento del siniestro.

De ese grupo, 21 lograron evacuar y ponerse a salvo de inmediato, mientras que cuatro quedaron atrapados entre los escombros y el material derrumbado, lo que activó un operativo de rescate de gran escala.

A pesar de la gravedad del evento, el reporte oficial a las autoridades se realizó varias horas después, lo que complicó el arranque inmediato de las labores de búsqueda.

UN OPERATIVO SIN PRECEDENTES EN LA REGIÓN

Las tareas de rescate se extendieron durante 33 días continuos, acumulando más de 783 horas de trabajo en terreno inestable y de alto riesgo. En el operativo participaron 389 elementos de distintas instituciones, incluyendo la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Coordinación Nacional de Protección Civil y el Gobierno de Sinaloa, además de personal especializado de la propia mina.

Las condiciones del terreno, la inestabilidad del material y los riesgos de nuevos derrumbes obligaron a los equipos a trabajar con extrema cautela, avanzando de forma gradual en la remoción de escombros y aseguramiento del área.