La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, compartió este viernes 17 de abril de 2026 a través de sus redes sociales que hoy viaja hacia Barcelona, España para participar en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, por lo que La Mañanera del Pueblo es encabezada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez.
Dentro de su itinerario, la mandataria aclaró que su participación en la cumbre Global Progressive Mobilisation no tiene como objetivo confrontar a Estados Unidos, sino que se enmarca en la promoción de la paz mundial.
En este sentido, destacó que su asistencia no debe interpretarse como un encuentro manchado por la antagonismo hacia el ex presidente Donald Trump.
POLÍTICA EXTERIOR DE MÉXICO
Sheinbaum subrayó que la política exterior mexicana seguirá fundamentándose en el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la no intervención, principios que caracterizan la Doctrina Estrada. Esto se mencionó al abordar las versiones que circulaban sobre el carácter confrontacional del evento.
La titular del Ejecutivo expuso su visión positiva sobre el encuentro, indicando que deben diferenciarse dos aspectos del evento: por un lado, la reunión de movimientos progresistas de carácter mundial, en la cual México no participará, y por otro, una cumbre de jefes de Estado, a la que sí asistirá.
En la cumbre de jefes de Estado, Sheinbaum estará acompañada por líderes de Uruguay, Colombia, España, el presidente de la Unión Europea, y otro jefe de Estado del Caribe cuya asistencia aún está por confirmarse.
Esta dinámica refleja un continuo interés en fortalecer las relaciones internacionales en medio de un panorama global cambiante.
Durante la comparecencia, enfatizó que México no abandonará sus principios históricos al referirse a la importancia de la autodeterminación y la paz como ejes fundamentales de su política exterior. En este sentido, reconoció su respeto hacia Trump como presidente de los Estados Unidos, a pesar de considerar que algunas de sus decisiones no son correctas.
CONTEXTO DE LA CUMBRE
Cabe destacar que su participación en el evento no estaba programada inicialmente y se produce en un contexto de tensiones comerciales entre México y Estados Unidos. Analistas han señalado que este encuentro podría revelar las tensiones inherentes entre la posibilidad de acciones coordinadas entre gobiernos progresistas y la postura mexicana de no intervención.
La cumbre, por tanto, puede ser vista como un indicador del rumbo que tomará la diplomacia mexicana en un mundo cada vez más polarizado, lo que aumenta su relevancia dentro de la agenda política internacional.




