La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, subrayó la importancia de la cooperación bilateral con Estados Unidos durante la inauguración de la Planta de Producción de Moscas Estériles del Gusano Barrenador del Ganado en Chiapas.
El discurso se produce en un contexto en el que el periódico estadounidense The New York Times publicó un artículo que menciona la implicación de al menos ocho políticos de Morena como informantes del gobierno de Donald Trump.
La presidenta Sheinbaum hizo un llamado a continuar fomentando una relación que promueva el bienestar mutuo, destacando que la cooperación puede generar prosperidad compartida.
En relación al artículo del New York Times, se destaca que algunos gobernadores y legisladores morenistas han estado en contacto con autoridades estadounidenses en busca de intercambiar información.
Cooperación en la lucha contra plagas
La inauguración de la planta en Chiapas representa un paso significativo en la lucha conjunta contra la plaga del gusano barrenador, la cual representa una amenaza para la ganadería de ambos países.
¿Qué es el Gusano Barrenador?
En el reino de los parásitos, pocos son tan implacables y devastadores como el gusano barrenador. Más que una simple plaga, estamos hablando de la fase larvaria de la mosca Cochliomyia hominivorax, un insecto cuyo nombre lo dice todo: "devorador de carne". Originaria del continente americano, esta amenaza no entiende de especies; su hambre insaciable la convierte en un peligro latente para el ganado, las mascotas y, en casos preocupantes, incluso para los seres humanos.
El proceso de infestación comienza de manera casi imperceptible. La mosca hembra, guiada por un olfato ultrasensible, detecta el olor de una herida abierta, por pequeña que sea, o de las mucosas húmedas como los ojos o la nariz. En ese instante, el cuerpo del huésped se convierte en el escenario perfecto para una tragedia biológica. La mosca deposita entre 100 y 400 huevos en el borde de la lesión, y lo más aterrador es la velocidad con la que ocurre el desastre.
En menos de 24 horas, esos huevos eclosionan y dan paso a larvas hambrientas que no se conforman con la superficie. Estas diminutas criaturas están programadas para perforar la piel y adentrarse en los tejidos sanos, alimentándose vorazmente de carne viva mientras excavan túneles que destruyen todo a su paso; de ahí su apodo de "barrenadores". Durante varios días, el parásito se reproduce y crece a costa del sufrimiento del animal, hasta que, saciadas, las larvas caen al suelo para continuar su ciclo. Se entierran, se convierten en pupas y, finalmente, emergen como moscas adultas listas para repetir el aterrador ciclo.





