CFE intenta revivir las cabinas telefónicas en México

Con la llegada de los teléfonos celulares y las aplicaciones de mensajería, su uso disminuyó drásticamente y parecía destinado a desaparecer

CFE intenta revivir las cabinas telefónicas en México

Durante décadas, las cabinas telefónicas fueron parte del paisaje cotidiano de ciudades, pueblos y carreteras en México, sirviendo como un recurso básico para comunicarse. Con la llegada de los teléfonos celulares y las aplicaciones de mensajería, su uso disminuyó drásticamente y parecía destinado a desaparecer. Sin embargo, en 2026, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) decidió darles una nueva oportunidad.

CFE IMPULSA CABINAS EN COMUNIDADES CON ACCESO LIMITADO

A través de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (CFE TEIT), el gobierno mexicano implementa un programa para reactivar cabinas telefónicas, especialmente en localidades con acceso limitado a servicios digitales. Según reportes oficiales y medios como Expansión, el proyecto ya opera en varias entidades del país y busca ofrecer llamadas nacionales e internacionales gratuitas, servicio las 24 horas y sin necesidad de saldo, tarjetas o registros.

Hasta ahora, se han instalado 848 cabinas, principalmente en estados del sureste como Veracruz, Oaxaca y Chiapas. El programa está dirigido a personas mayores, comunidades rurales y población con brecha digital, donde el uso de teléfonos móviles no siempre es viable.

UN PROYECTO DENTRO DE UNA ESTRATEGIA MÁS AMPLIA

La reactivación de las cabinas forma parte de un plan mayor de la CFE que incluye:

  • Puntos de internet gratuito en espacios públicos
  • Paquetes de telefonía de bajo costo
  • Expansión de redes en localidades alejadas

Estas acciones buscan garantizar comunicación básica en zonas donde los servicios comerciales no llegan o son inestables.

CRÍTICAS Y CUESTIONAMIENTOS AL MODELO

El proyecto ha generado debate. Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana del Derecho a la Información (Amedi), señala que revivir cabinas responde a un modelo de conectividad del pasado. Según él, los recursos públicos deberían enfocarse en infraestructura digital moderna, redes comunitarias de internet y programas de alfabetización digital.

Además, la falta de información sobre la inversión total, el número de llamadas realizadas y el impacto social real del programa dificulta evaluar su eficacia.

UN MARCO LEGAL QUE LIMITA A TELMEX

El debate también es legal: Telmex mantiene alrededor de medio millón de cabinas debido a su título de concesión de 1990, que obliga a instalar y conservar este tipo de infraestructura. Aunque muchas están fuera de servicio, la empresa no puede retirarlas masivamente, mientras que la CFE instala nuevas como política pública.

En ciudades, muchas cabinas están abandonadas o vandalizadas y algunas autoridades locales, como en la Ciudad de México, han aprobado su retiro. En cambio, en zonas rurales funcionan como solución básica de comunicación, como ocurre en el Estado de México, donde existen más de 74 cabinas activas mediante convenios municipales.

POTENCIAL EVOLUCIÓN HACIA CONECTIVIDAD DIGITAL

Analistas sugieren que, si se mantiene el proyecto, las cabinas podrían transformarse en puntos de acceso WiFi, centros comunitarios de conectividad o espacios que combinen telefonía e internet. La idea de reactivarlas surgió durante la gestión de Raymundo Artis Espriú al frente de CFE TEIT y fue presentada incluso al presidente Andrés Manuel López Obrador.

UN DEBATE ABIERTO SOBRE CONECTIVIDAD EN MÉXICO

El regreso de las cabinas refleja la tensión entre modelos tradicionales de comunicación y la necesidad de inclusión digital. Para algunos representan una herramienta inmediata en comunidades sin alternativas; para otros, son un símbolo de políticas que aún no se adaptan al presente tecnológico.

En 2026, estas cabinas que parecían reliquias urbanas vuelven a ocupar un lugar en la discusión nacional sobre cómo garantizar el derecho a la comunicación en México.