La indagación por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa registró nuevos avances con la detención de 17 personas presuntamente relacionadas con los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero, en septiembre de 2014.
El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Arturo Medina, informó que la Fiscalía General de la República (FGR) profundizará en los perfiles de los detenidos y continuará con las cuatro líneas de investigación señaladas en el informe presentado el pasado 28 de septiembre.
INVESTIGAN FUNERARIA Y SEMEFO
El funcionario, detalló que los acontecimientos relacionados con el Servicio Médico Forense y la funeraria El Ángel permitió identificar indicios sobre una presunta red criminal que habría mantenido vínculos con la célula delincuencial relacionada con la desaparición de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos.
De igual manera, la presidenta Claudia Sheinbaum también destacó algunos de los hallazgos obtenidos durante su administración, entre ellos las comunicaciones realizadas durante la madrugada del 26 y 27 de septiembre de 2014, consideradas relevantes para el desarrollo de las indagatorias.
La mandataria señaló que las llamadas telefónicas por sí mismas no constituyen elementos suficientes para proceder contra todas las personas que aparecen vinculadas con esas comunicaciones, por lo que la Fiscalía debe reunir pruebas adicionales que permitan sustentar legalmente las órdenes de aprehensión.
SIGUEN EL RASTRO DE LOS TELÉFONOS
Otra de las líneas de investigación mencionadas por Sheinbaum está relacionada con el uso de los teléfonos celulares que pertenecían a los estudiantes desaparecidos.
Dentro de esta vertiente se encuentra el hallazgo de uno de los teléfonos en las instalaciones de la Policía Municipal de Iguala, conocidas como Barandilla. Las autoridades buscan establecer cómo llegó el dispositivo a ese lugar y qué información puede aportar para reconstruir lo ocurrido durante las horas posteriores a la desaparición de los normalistas.
La investigación continúa abierta y la FGR deberá determinar la responsabilidad que pudiera corresponder a cada una de las personas detenidas, así como profundizar en las distintas líneas relacionadas con el caso.

