Una comunidad entera se reunió entre lágrimas, silencio y consignas para despedir a Mateo, el niño de 8 años que perdió la vida presuntamente a manos de su padrastro en Ecatepec, Estado de México.
El caso ha generado indignación y tristeza, mientras familiares y vecinos exigen justicia por la muerte del menor.
UN ÚLTIMO ADIÓS ENTRE FLORES Y TRISTEZA
El cuerpo del niño llegó a su domicilio en la colonia San Martín de Porres, donde desde horas antes familiares preparaban el espacio para velarlo.
Coronas de flores, veladoras encendidas y una carpa instalada en el patio fueron parte del escenario que recibió a Mateo, en medio de un ambiente marcado por el dolor y la incredulidad.
Vecinos y seres queridos comenzaron a reunirse para acompañar a la familia, compartiendo abrazos y lágrimas ante la tragedia.
LA LLEGADA QUE ROMPIÓ EL SILENCIO
Fue alrededor de las 16:30 horas cuando la carroza fúnebre arribó al lugar, escoltada por patrullas municipales que resguardaban la zona.
La calle fue cerrada por petición de la familia, buscando mantener privacidad en un momento profundamente doloroso.
El ataúd fue bajado frente al domicilio y llevado al interior de la vivienda, donde se realizaría la despedida.
EL DOLOR DE UNA MADRE
Minutos después, la madre del menor llegó al lugar. Su reacción estremeció a todos los presentes.
Entre gritos y llanto inconsolable, ingresó a la vivienda para reencontrarse con su hijo, en una escena que reflejó la magnitud de la pérdida.
El ambiente, cargado de tristeza, dejó claro el impacto que ha tenido este caso en la comunidad.
EXIGEN JUSTICIA POR MATEO
El presunto responsable, identificado como Carlos "N", ya fue detenido por las autoridades, sin embargo, el dolor no se ha transformado en calma.
Familiares y vecinos han comenzado a exigir justicia, pidiendo que el caso no quede impune y que se esclarezcan completamente los hechos.
La despedida de Mateo no solo representa el duelo de una familia, sino también el reclamo de una comunidad que exige respuestas y acciones ante la violencia.




