De acuerdo con el testimonio difundido por Paula Smith, quien se identifica como cercana a la familia, María Fernanda era casada y estaba embarazada de su primer hijo. La mujer sostiene que la agresión ocurrió en el establecimiento donde trabajaba y no en su domicilio, como se habría informado inicialmente.
Según el relato publicado, María Fernanda llegó a su trabajo acompañada de una sobrina, quien presuntamente acudiría con ella a una revisión médica relacionada con su embarazo.
La publicación señala que, al establecimiento de fotografía, llegaron dos hombres que supuestamente se identificaron como trabajadores de Totalplay y preguntaron directamente por la propietaria del negocio.
De acuerdo con esta versión, la dueña habría indicado que no podía atenderlos, por lo que María Fernanda se encargó de recibirlos. Posteriormente, los sujetos se habrían dirigido hacia el interior del establecimiento y se escucharon dos detonaciones.
Estos datos corresponden al testimonio difundido por una persona cercana a la víctima y deberán ser confirmados o descartados mediante las investigaciones oficiales.
Señalan irregularidades con las cámaras
Smith asegura que el sistema de videovigilancia estaba desactivado cuando ocurrió la agresión. También menciona que el establecimiento contaba con un mecanismo de acceso que permitía verificar de manera remota la llegada de las trabajadoras.
La publicación también relata que el esposo de María Fernanda recibió la noticia del ataque y acudió al lugar para trasladarla a recibir atención médica.
Según el testimonio, la joven fue llevada a un centro médico, donde recibió atención de emergencia debido a las heridas provocadas por los disparos.
La mujer, que se encontraba embarazada, falleció durante la atención médica. El ataque también provocó la pérdida del bebé que esperaba.
Familiares piden evitar especulaciones
En el mensaje difundido, Smith describe a María Fernanda como una mujer dedicada a su familia, deportista y profesionista, además de señalar que tenía planes personales y profesionales.
La publicación también cuestiona comentarios realizados en redes sociales que buscan relacionar a la víctima o a su esposo con alguna situación que pudiera explicar la agresión.
La autora pide que no se responsabilice a la víctima ni a su pareja sin pruebas y señala que cualquier hipótesis debe ser sustentada mediante una investigación.
Piden esclarecer quiénes fueron los responsables

