Un grupo de 47 peregrinos de la Diócesis de Nuevo Laredo fue víctima de un asalto a mano armada mientras viajaba en autobús por una autopista de Guanajuato, luego de participar en la peregrinación anual a la Basílica de Santa María de Guadalupe, en la Ciudad de México.
De acuerdo con un comunicado del obispo de Nuevo Laredo, Luis Carlos Lerma Martínez, el grupo se dirigía al estado de Jalisco para continuar con un periodo vacacional cuando la unidad fue interceptada durante la madrugada del sábado 1 de agosto.
El prelado informó que, pese a la gravedad del hecho, no se registraron personas lesionadas de consideración ni pérdidas humanas. Sin embargo, expresó su preocupación por la inseguridad en las carreteras del país y exhortó a las autoridades a reforzar las medidas de vigilancia para prevenir este tipo de delitos.

ASÍ OCURRIÓ EL ATRACO
Durante una conferencia de prensa realizada este 4 de agosto, Anahí Zamora, organizadora del viaje, explicó que el autobús transportaba a adultos mayores, niños, familias completas, además del conductor y el copiloto.
Según relató, alrededor de las 3:45 de la madrugada dos hombres con uniformes similares a los de la Guardia Nacional marcaron el alto con una linterna, simulando un punto de revisión. El conductor detuvo la unidad creyendo que se trataba de una inspección oficial.
Al descender, el conductor y el copiloto fueron sometidos a punta de pistola y obligados a arrodillarse, mientras los delincuentes abordaban el autobús para amenazar a los pasajeros y despojarlos de maletas, bolsas, teléfonos celulares y otras pertenencias.
Tras el asalto, los peregrinos lograron comunicarse con las autoridades y con representantes de la Diócesis de Nuevo Laredo, quienes les brindaron apoyo para continuar el viaje y posteriormente regresar a su lugar de origen.




