La Arquidiócesis Primada de México informó la cancelación de la tradicional Procesión de Corpus Christi que se realizaría este año en el Centro Histórico de la Ciudad de México, una celebración que conmemoraba además los 500 años de esta manifestación religiosa en la capital del país.
A través de un comunicado firmado por el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, se explicó que la decisión fue tomada ante la situación que actualmente se vive en la zona centro de la ciudad, priorizando la seguridad y la adecuada participación de los fieles.
La cancelación ocurre en un contexto marcado por las movilizaciones, plantones y manifestaciones de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes mantienen protestas en diversos puntos de la capital para exigir al Gobierno federal el cumplimiento de demandas relacionadas con salarios, condiciones laborales, pensiones y la derogación de reformas en materia educativa.
LLAMAN A CELEBRACIONES EN PARROQUIAS
En el documento fechado el 3 de junio de 2026, el cardenal expresó que durante semanas numerosas parroquias, movimientos y familias habían preparado con entusiasmo la procesión arquidiocesana. Sin embargo, señaló que las circunstancias actuales obligaron a suspender el evento.
Pese a ello, la Arquidiócesis invitó a parroquias, rectorías, comunidades religiosas y movimientos laicales a organizar celebraciones eucarísticas, procesiones o manifestaciones de fe en sus propias comunidades, siempre observando las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los participantes.
Asimismo, pidió a los fieles mantener el espíritu de la festividad mediante la oración, la caridad y la comunión fraterna.
UNA DE LAS CELEBRACIONES MÁS IMPORTANTES DEL CATOLICISMO
La solemnidad de Corpus Christi, también conocida como la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, es una de las celebraciones de precepto más relevantes dentro del calendario católico. En ella, los creyentes conmemoran la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, considerada fuente de unidad y alimento espiritual para la Iglesia.
Tradicionalmente, esta festividad incluye procesiones públicas en las que el Santísimo Sacramento es llevado por calles y plazas como una manifestación de fe. En la Ciudad de México, la celebración tiene una profunda tradición histórica que se remonta a la época virreinal.
La Arquidiócesis señaló que la suspensión de la procesión no disminuye el significado espiritual de la solemnidad y llamó a los fieles a renovar su fe y orar por la paz, la unidad y la reconciliación entre los mexicanos.





