14 de febrero: ¿Por qué en México se celebra el Día del Amor y la Amistad y no solo San Valentín?

En Estados Unidos y países europeos, la fecha se consolidó como una jornada centrada casi exclusivamente en las parejas; aquí adoptó un matiz distinto

14 de febrero: ¿Por qué en México se celebra el Día del Amor y la Amistad y no solo San Valentín?

Cada 14 de febrero, México vive una celebración particular que no se limita a las parejas. Aquí, el Día del Amor y la Amistad reconoce tanto el romance como los lazos afectivos entre amigos, familiares y personas cercanas. Esta dualidad responde a una mezcla de historia, influencia cultural y prácticas sociales propias del país.

El 14 de febrero tiene raíces en el Día de San Valentín, una conmemoración de origen europeo asociada al amor romántico que se difundió globalmente durante el siglo XX.

En países como Estados Unidos, la fecha se consolidó como una jornada centrada casi exclusivamente en las parejas: cenas románticas, flores, tarjetas y declaraciones amorosas.

14 DE FEBRERO EN MÉXICO

Al llegar a México, sin embargo, la celebración adoptó un matiz distinto. Desde mediados del siglo pasado, comercios, escuelas y medios de comunicación comenzaron a promover el concepto de "amor y amistad" de forma conjunta.

La estrategia fue efectiva, pues amplió el alcance social de la fecha y la alineó con un rasgo cultural profundamente arraigado en el país, donde la amistad suele entenderse como una extensión de la familia.

Esta adaptación permitió que nadie quedara fuera de la celebración. No tener pareja dejó de ser sinónimo de exclusión el 14 de febrero. En México, el afecto se democratizó.

La amistad ocupa un lugar central en la vida cotidiana mexicana, por lo que el 14 de febrero se convirtió en un espacio para reconocer afectos diversos. Entre las prácticas más comunes destacan:

  • Intercambio de regalos en oficinas y escuelas, con dulces, chocolates o detalles simbólicos.
  • Cartas y tarjetas con mensajes personalizados, una tradición que se mantiene vigente.
  • Cenas o reuniones grupales, tanto en casa como en restaurantes.
  • Actividades compartidas, como ir al cine o tomar café.
  • El popular "amigo secreto", dinámica que asegura la participación de todos y refuerza la convivencia.

Esta visión comunitaria reduce la presión que suele rodear la fecha en otros contextos y refuerza la idea de que el afecto no se limita al ámbito sentimental. En México, el 14 de febrero no es un examen de romanticismo, sino una oportunidad para fortalecer vínculos.

¿QUÉ PASA EN OTROS PAÍSES EL 14 DE FEBRERO?

En contraste, en Francia, Italia o España, el 14 de febrero mantiene un enfoque predominantemente romántico. Las campañas comerciales y la tradición social giran en torno a la pareja, y la amistad rara vez ocupa un papel central ese día.

Existen excepciones interesantes. En Finlandia y Estonia, por ejemplo, la fecha se conoce como el "Día del Amigo" y está más orientada a celebrar la amistad que el romance.

En varios países de América Latina, como Colombia, la celebración también incluye la amistad, aunque suele trasladarse a septiembre bajo el nombre de "Día del Amor y la Amistad".

México, así, se ubica en un punto intermedio: no abandona el componente romántico, pero tampoco lo monopoliza.

IMPACTO ECONÓMICO Y CULTURAL DEL DÍA DE SAN VALENTÍN

El Día del Amor y la Amistad también tiene un impacto económico relevante. Sectores como la floristería, la gastronomía y el entretenimiento registran un incremento notable de actividad.

La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo ha señalado en distintos reportes que febrero destaca por celebraciones ligadas a emociones y vínculos personales.

Más allá del consumo, el sentido simbólico sigue siendo central: expresar aprecio y fortalecer relaciones. En México, el 14 de febrero confirma que el amor no se limita a la pareja y que la amistad, esa red que sostiene la vida diaria, también merece su propio festejo.

Marcela Islas
Marcela Islas

Egresada de Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, con experiencia en periodismo y turismo; pasión por la cultura, música y gastronomía.