Es bastante común escuchar que debe persistir el espíritu de servicio en la sociedad como valor fundamental en la relación entre los ciudadanos que viven en comunidad. Sin embargo, es muy frecuente que se comente que, en algunos sectores, como el gubernamental, no está debidamente precisado qué es servir a la sociedad de manera comprometida.
Siendo objetivos, los funcionarios de Gobierno y representantes populares ocupan su posición pública con base en el nombramiento y asignación por parte de los ciudadanos. No obstante, en muchas ocasiones, ese compromiso queda en segundo término porque consideran que el lugar que ocupan se lo deben al funcionario de mayor jerarquía. Esto provoca que el ciudadano pase a segundo plano cuando requiere la atención prioritaria de una necesidad que corresponde atender a la función pública.
Lo común es que los funcionarios o representantes populares argumenten tener una agenda muy nutrida para atender peticiones. Esto contrasta con el objetivo inicial de buscar, por medio del contacto ciudadano, cómo llegar a resolver necesidades sin restricciones. Desafortunadamente, esa disposición solamente suele hacerse presente en épocas de búsqueda de simpatías para alcanzar una posición de representación o un puesto gubernamental.
Lo anterior resta impacto al argumento de que la atención hacia la ciudadanía por parte de la función pública es mejor hoy que antes. Lo más trascendente del espíritu de servicio en el Gobierno es la atención y la solución a las necesidades ciudadanas para que realmente se reconozca una mejora en la actividad pública. El espíritu de servicio se refiere a la actitud ética y comprometida de los servidores públicos para priorizar el bien común.
Atender a los ciudadanos con empatía, diligencia, transparencia y capacidad de respuesta es un valor fundamental que distingue al funcionario público que sabe para qué llegó a esa posición. Con el entendimiento de su responsabilidad, estará enfocado de forma prioritaria en resolver necesidades colectivas sin esperar recompensas personales, porque ese es su compromiso.
Esa actitud logra fortalecer la confianza ciudadana al revertir percepciones negativas de corrupción o negligencia, partiendo de la transparencia y el respeto para alcanzar el bienestar colectivo. Entender adecuadamente el espíritu de servicio permite fomentar la eficacia pública mediante valores compartidos con la sociedad.
Hoy se trata de que la función pública contribuya diariamente a que exista una mejor sociedad en el país, Estado y Municipio, dejando de lado la percepción negativa. La eficacia y la eficiencia deben ser valores irreductibles que se establezcan en la función de Gobierno y permanezcan independientemente de los cambios.
DEL ESCRITORIO
La crítica situación que hoy se vive en Medio Oriente hace pronosticar a los analistas financieros de instituciones internacionales que el precio del barril de petróleo, que hoy está en 67 dólares, escale al orden de los 100 dólares... En estos vaivenes financieros que viven las economías del planeta, las criptomonedas han resultado afectadas de manera negativa al pasar de 115 mil a 67 mil dólares, en referencia a la más conocida y de mayor valor: el Bitcoin... A pesar de los altibajos que presentan los mercados de inversión en el mundo, México continúa siendo un destino estratégico para el capital productivo mundial, de acuerdo con los organismos internacionales de comercio y desarrollo.




