Fisura en el sistema

Muchos entes de poder más que hoy se encuentran alineados al denominado movimiento de la Cuarta Transformación

Fisura en el sistema

Después de un fin de semana muy movido en el tema de la política, con tópicos que van desde las relaciones internacionales, revocaciones de visas, destapes adelantados, hasta la re-renuncia del otra vez gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, nos queda claro que lo que vimos en el vecino Estado merece acaparar los titulares y que no pueden ser vistos de otra manera más que como una fisura.

Pero bien, primero hay que aclarar porque estos hechos pueden ser vistos como una fisura en un sistema político, económico y electoral que parece haber llegado para quedarse de la mano del partido Morena y sus aliados, quienes han logrado construir una especie de sistema oficial en el que pueden presumir gobernar a prácticamente el país entero, las cámaras legislativas y muchos entes de poder más que hoy se encuentran alineados al denominado movimiento de la Cuarta Transformación.

Este movimiento, hay que decirlo, se ha caracterizado por estar en el ánimo de la ciudadanía, en gran medida por su capacidad para adaptarse y recomponer en el camino, pero, sobre todo, por entender la manera de comunicar sus acciones y omisiones lo que vino a romper con el modelo tradicional de hacer política al que estábamos acostumbrados.

En ese sentido, Morena y sus principales liderazgos habían aprendido que, ante un ataque o tropiezo de los que consideran "suyos", lejos de echar más leña al fuego o dejarlo al escrutinio de la ciudadanía, el sistema había optado por acoger y arropar con fuerza a liderazgos de su partido que se encontraban señalados. Tal es el caso de los gobernadores de Tamaulipas, Veracruz, Quintana Roo, alcaldes como Cuauhtémoc Blanco, entre otros, quiénes al ser señalados, ojo, señalados, no necesariamente enjuiciados, el movimiento elegía la vía de la unidad en torno a ellos y les brindaba una especie de protección que era válida para todos los que forman parte de este sistema.

Sin embargo, parece que este modelo ha encontrado su primera fisura en la persona de Rubén Rocha Moya, quien luego de una crisis severa en su entidad en materia de seguridad, el movimiento había elegido darle el espaldarazo con sus respectivos desplegados y declaraciones para posteriormente solicitar licencia a su cargo en lo que se desarrollaban las investigaciones correspondientes.

Lo anterior tuvo un término cuando de manera inesperada el personaje en cuestión decidió volver por sus fueros a la Gubernatura de Sinaloa, en apariencia sin consultarlo con nadie, incluso con la presidenta Claudia Sheinbaum quien aseguró haber sido enterada por medio de las redes sociales.

Este hecho fue suficiente para detonar la bomba, primero Morena, después la Secretaría de Gobernación, luego la propia presidenta en sus redes sociales seguida por los gobernadores, senadores, diputados federales y el Partido Verde, todos al son de condenar el regreso del otrora fundador de la izquierda en el Estado de Sinaloa quien, al llegar al poder, y hasta hace unos cuantos días podía presumir de la cercanía con el movimiento y sus fundadores desde finales del siglo pasado.

Lo importante en este hecho es poner atención a los detalles, ¿Qué pasó en el sistema?, ¿Por qué antes sí y ahora no?, de igual forma, reconocer la congruencia de la presidenta al hacer público su descontento con la decisión del mandatario sinaloense.

Sin duda, en los días venideros veremos los efectos que tendrá en la política interna y externa la nueva renuncia del gobernador de Sinaloa que no duró más de 24 horas en su regreso al cargo, ante el señalamiento ahora de sus compañeros de movimiento.

borbonmanuel@gmail.com