Carolina Pinto dos Santos, de 31 años, murió luego de permanecer 25 días hospitalizada por las graves quemaduras que sufrió durante una ceremonia religiosa celebrada en un templo de Río de Janeiro, Brasil.
De acuerdo con la investigación, la mujer presentó lesiones en alrededor del 65% de su cuerpo tras un incendio registrado el pasado 13 de junio dentro del recinto.
VIDEO FORMA PARTE DE LA INVESTIGACIÓN
Según las autoridades, un video incorporado a la carpeta de investigación muestra el momento en que un hombre vierte etanol sobre un recipiente que ya contenía fuego.
Instantes después, las llamas aumentan de forma repentina y alcanzan a Carolina, quien se encontraba cerca del lugar donde se realizaba el ritual.
Tras el incidente, la víctima fue trasladada al Hospital Municipal Pedro II, donde permaneció internada hasta su fallecimiento el 9 de julio debido a las complicaciones derivadas de las quemaduras.
FAMILIA EXIGE JUSTICIA
La mujer dejó tres hijas, de 16, 10 y 5 años de edad.
Sus familiares han solicitado que las autoridades esclarezcan cómo ocurrió el accidente y por qué se utilizó un líquido inflamable dentro de un espacio cerrado durante la ceremonia.
Además, sostienen que Carolina desconocía que se emplearía combustible como parte del ritual y cuestionan la actuación de las personas presentes tras el incendio.
TESTIGOS APORTAN SU VERSIÓN
De acuerdo con declaraciones recabadas por la policía, el hombre que presuntamente vertió el etanol no habría auxiliado a la víctima inmediatamente después del incidente.
El propietario del inmueble declaró que previamente había advertido que no se permitía el uso de combustible durante la ceremonia y afirmó que el líquido inflamable fue introducido sin su autorización.
Otros asistentes señalaron que el evento aparentemente estaba siendo grabado y que, tras la explosión, varias personas intentaron controlar el fuego y pedir ayuda.
AUTORIDADES CONTINÚAN LAS INVESTIGACIONES
La investigación está a cargo de la Comisaría 33 de Realengo, que analiza los videos, testimonios y demás pruebas para determinar si existieron responsabilidades penales.
Tras el fallecimiento de Carolina, las autoridades también revisan si la clasificación jurídica del caso debe modificarse conforme avancen las diligencias.
Por su parte, una de las responsables de la ceremonia calificó públicamente lo ocurrido como un accidente antes de desactivar sus redes sociales, mientras que la familia de la víctima insiste en que el caso debe esclarecerse y que se haga justicia.





