En un hecho que ha dado la vuelta al mundo a través de las redes sociales, un emblemático templo dedicado al dios Shiva, con casi 150 años de antigüedad, colapsó por completo y fue devorado en cuestión de segundos por el río Ganges, en el distrito de Malda, en el estado de Bengala Occidental.
El impactante incidente ocurrió en la localidad de Muliram Tola, una zona que lleva semanas sufriendo los estragos de inundaciones severas y lluvias monzónicas implacables. Testigos en el lugar captaron en video el momento exacto en que la tierra debajo de las coloridas cúpulas cedió por completo, provocando que la estructura histórica se partiera y fuera arrastrada por la violenta corriente.
UN COLAPSO ANUNCIADO
De acuerdo con reportes de las autoridades locales, no se registraron víctimas mortales ni heridos, ya que el área circundante había sido evacuada preventivamente debido al evidente riesgo de deslave. Las barreras de contención provisionales instaladas en los días previos fallaron ante el caudal masivo del Ganges, alimentado por la descarga de agua de ríos afluentes como el Sone, Gandak y Kosi.
La pérdida de este santuario ha desatado una profunda indignación entre los aldeanos y devotos de la región. Residentes locales denunciaron públicamente la falta de mantenimiento y la inacción de los gobiernos estatales y centrales, argumentando que la catástrofe pudo haberse evitado si se hubieran construido obras de infraestructura permanentes para frenar la erosión de la ribera.
LA EROSIÓN DEL GANGES
Este suceso reaviva la alarma sobre la crisis ambiental y de infraestructura que enfrentan las comunidades situadas a las orillas del Ganges. En los últimos años, el cambio climático y la alteración de los ciclos monzónicos han acelerado la erosión del suelo, un fenómeno que no solo destruye monumentos históricos, sino que borra anualmente del mapa hectáreas de tierras agrícolas, escuelas y hogares enteros en el este de la India.

