El presidente Donald Trump afirmó este viernes que pretende declarar el estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos una vez que Washington termine de derrotar a Irán, una medida que podría extender de manera indefinida la presencia militar estadounidense en la zona.
Durante un mitin en el condado de Nassau, Trump aseguró que Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre la estratégica vía marítima y sostuvo que ningún barco puede atravesarla sin autorización de su gobierno.
CONTROL SOBRE UNA RUTA ESTRATÉGICA
El estrecho de Ormuz es una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo, ya que por sus aguas circulan cargamentos procedentes de países como Arabia Saudita e Iraq hacia distintos mercados internacionales.
Casi seis meses después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el tránsito marítimo permanece prácticamente paralizado y las reservas mundiales de petróleo han comenzado a disminuir con rapidez.
Irán ha condicionado la reapertura total del estrecho al cumplimiento de sus exigencias por parte de Washington. Trump, en cambio, ha reiterado que Estados Unidos ejerce el control sobre la vía fluvial.
El mandatario dijo el miércoles que la zona está bajo control estadounidense y advirtió que cualquier acción en contra de sus fuerzas tendría consecuencias severas.
La propuesta de incorporar el estrecho como territorio estadounidense requeriría, como mínimo, mantener tropas en la región de manera permanente, lo que contrastaría con la promesa previa de Trump de mantener limitada la duración de la guerra contra Irán.
El presidente señaló que la eventual medida podría concretarse "bastante pronto", aunque no ofreció detalles sobre el procedimiento para llevarla a cabo.

