El expresidente Donald Trump ha presentado una propuesta para suspender el impuesto federal sobre la gasolina en Estados Unidos, en medio del fuerte aumento en los precios de los combustibles provocado por la crisis energética derivada del conflicto con Irán.
De acuerdo con datos recientes, el precio promedio nacional de la gasolina alcanzó los 4.52 dólares por galón, lo que representa un incremento cercano al 50 por ciento en comparación con los niveles registrados antes del inicio de la guerra. Ante este escenario, Trump aseguró que eliminar el gravamen federal permitiría reducir la presión económica que enfrentan millones de familias y empresas estadounidenses.
PROPUESTA DE SUSPENSIÓN DEL IMPUESTO A LA GASOLINA
Actualmente, el impuesto federal es de 18.4 centavos por galón de gasolina y de 24.4 centavos para el diésel. Según estimaciones citadas por el exmandatario, un automovilista podría ahorrar hasta 2.21 dólares por cada tanque de 12 galones, equivalente a cerca del 4 por ciento del costo promedio actual.
Sin embargo, la propuesta no puede aplicarse de manera inmediata, ya que requiere la aprobación del Congreso estadounidense. Aunque hasta ahora no existe una iniciativa formal presentada ante el Legislativo, legisladores republicanos han manifestado su intención de impulsar proyectos relacionados con la suspensión temporal del impuesto. Incluso algunos demócratas han planteado propuestas similares que contemplan mantener congelado el gravamen hasta octubre.
IMPACTO EN EL FINANCIAMIENTO DE INFRAESTRUCTURA
El impuesto federal a la gasolina financia el Highway Trust Fund, que es fundamental para el mantenimiento de carreteras y otros proyectos de transporte. La eliminación de este ingreso podría generar una pérdida considerable de ingresos, estimada en 500 millones de dolares semanales, lo cual podría tener consecuentes repercusiones en el déficit fiscal y en las inversiones en infraestructura futura.
La crisis que está afectando el mercado energético se ha visto agravada por el conflicto bélico en la región, especialmente por el bloqueo en el Estrecho de Ormuz, que es un punto clave para el tránsito de aproximadamente el 20 por ciento del crudo mundial. Esta situación ha conducido a un aumento en los precios internacionales del petróleo y, por ende, en los precios de la gasolina en el país.
Frente a esta situación, la Administración Trump ha implementado medidas como la liberación de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo y la flexibilización de sanciones relacionadas con cargamentos de crudo provenientes de Rusia e Irán, mientras analiza alternativas para garantizar el flujo energético en la región.




