El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que este martes entraron en vigor los aranceles del 25% impuestos a los países que mantengan relaciones comerciales con Irán, como parte de su política de presión contra el gobierno iraní.
Durante un discurso ante el Club Económico de Detroit, el mandatario confirmó además la cancelación de todas las reuniones entre funcionarios estadounidenses y representantes de Irán, tras los reportes de muertes ocurridas durante las recientes protestas en ese país.
MEDIDA EN RESPUESTA A SITUACIÓN EN IRÁN
"Impuse aranceles a cualquiera que haga negocios con Irán. Entró en vigor hoy", declaró Trump, quien también dirigió un mensaje directo a la población iraní. "A todos los patriotas iraníes: sigan protestando, tomen control de sus instituciones si es posible y recuerden los nombres de los asesinos y abusadores. Una muerte es demasiado, pero escucho cifras cada vez más altas", afirmó.
Un día antes, el presidente había adelantado la medida a través de su red social Truth Social, donde advirtió que cualquier nación que comercie con Irán "pagará un arancel del 25%" sobre todas sus transacciones comerciales con Estados Unidos.
Las protestas en Irán comenzaron el pasado 28 de diciembre y alcanzaron su punto más álgido el jueves anterior, con manifestaciones masivas en distintas regiones del país.
De acuerdo con fuentes oficiales, las movilizaciones derivaron en actos de vandalismo, saqueos a bancos, ataques a organismos públicos y el incendio de al menos 53 mezquitas.

HA HABIDO HASTA 2 MIL MUERTES
La organización Human Rights Activists (HRA), con sede en Estados Unidos, informó haber confirmado la muerte de mil 850 personas, incluidos nueve menores de edad, durante los 17 días de protestas, así como más de 16 mil 700 detenciones.
La ONG también investiga otras 770 muertes presuntamente causadas por la represión de las fuerzas estatales y advirtió que las cifras reales podrían ser mayores debido a los bloqueos de internet y las restricciones a las comunicaciones.
Por su parte, grupos opositores como la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI) elevan el número de fallecidos hasta los 3 mil, al denunciar el uso de armas de guerra y ametralladoras contra civiles por parte de las autoridades iraníes.




