El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no levantará el bloqueo naval a los puertos iraníes hasta que Teherán acepte negociar su programa nuclear, en medio de una escalada que mantiene en alerta a los mercados internacionales.
En entrevista con Axios, el mandatario defendió la estrategia de presión económica y militar, al afirmar que el bloqueo "es más efectivo que los bombardeos" y advirtió que la situación para Irán "va a empeorar" si no accede a un acuerdo que frene sus aspiraciones atómicas.
TRUMP CONDICIONA FIN DEL BLOQUEO A IRÁN
La crisis en el Estrecho de Ormuz, que supera ya dos meses, ha disparado los precios del petróleo y generado incertidumbre global. Trump reveló que rechazó una propuesta iraní para reabrir el paso marítimo al posponer el debate nuclear, reiterando que cualquier flexibilización dependerá de un pacto previo.
Desde el Pentágono, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó la continuidad de la operación militar y negó que el conflicto represente un desgaste prolongado. El impacto económico ya es visible: el crudo Brent superó los 119 dólares por barril y el costo de la operación asciende a 25 mil millones de dólares.
CRECE LA TENSIÓN ENERGÉTICA GLOBAL
La Casa Blanca sostiene conversaciones con empresas energéticas como Chevron Corporation para mantener el bloqueo sin afectar gravemente a los consumidores estadounidenses, aunque persiste el riesgo de un alza mayor en combustibles.
Del lado iraní, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, acusó a Washington de buscar la rendición del país mediante presión económica. La economía iraní enfrenta un escenario crítico, con el rial en mínimos históricos y una inflación mensual superior al 65 por ciento.
El conflicto se intensificó tras los bombardeos iniciados el 28 de febrero y el cierre del tránsito marítimo en la región, mientras el ascenso de Mojtaba Khamenei ha fortalecido a los sectores más duros del régimen.
Sin avances en las negociaciones, la tensión entre Washington y Teherán mantiene en vilo al mercado energético global y eleva la presión política en Estados Unidos rumbo a las próximas elecciones legislativas.




