El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció cambios en su equipo de mayor confianza al nombrar a Stephen Miller como nuevo jefe de Gabinete, cargo que ocupará a partir del próximo 9 de noviembre en sustitución de Susie Wiles.
Miller, quien hasta ahora se desempeñaba como jefe adjunto de Gabinete, es considerado uno de los principales estrategas del mandatario, especialmente por su participación en el diseño de las políticas migratorias restrictivas que caracterizan a la actual administración.
Su ascenso representa una apuesta por fortalecer la línea política de Trump desde el interior de la Casa Blanca, particularmente en temas como inmigración, comercio y decisiones ejecutivas. El asesor mantiene una estrecha relación con el republicano desde la campaña presidencial de 2016, cuando se integró como redactor de discursos.
De acuerdo con Reuters, el gobierno estadounidense llevaba meses preparando alternativas para impulsar medidas presidenciales sin depender de la aprobación del Congreso. Desde abril, la Oficina del Asesor Jurídico de la Casa Blanca trabajaba en propuestas relacionadas con inmigración, aranceles, costos de vivienda y gasto federal.
Estos preparativos contemplaban incluso un posible escenario político desfavorable para los republicanos, por lo que el fortalecimiento de las facultades ejecutivas figuraba entre las prioridades de la administración.
En cuanto a Susie Wiles, su salida de la jefatura de Gabinete se produjo después de que presentara su renuncia a Trump la noche del jueves, según reportó Associated Press, que citó a una persona familiarizada con la conversación.
La funcionaria no se desvinculará del equipo presidencial, pues continuará colaborando en las operaciones políticas del mandatario. Tanto Trump como Wiles reconocieron públicamente el trabajo realizado durante su gestión.
En un mensaje difundido en redes sociales, Wiles expresó su satisfacción por haber formado parte del gobierno y destacó los objetivos alcanzados en materia de seguridad fronteriza, reducción de impuestos y fortalecimiento económico. También aseguró que su compromiso con el presidente y su proyecto político seguirá vigente.
Con este ajuste, Trump coloca a Miller en una posición de mayor influencia dentro de su administración, en un momento en que busca mantener el control de su agenda política y avanzar con sus principales compromisos de gobierno.

