Durante su participación en la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovecho la oportunidad para lanzar nuevas críticas contra México por la situación de seguridad y el avance de los grupos del crimen organizado.
Ante líderes de distintos países reunidos en Nueva York, el mandatario estadounidense sostuvo que resulta "inaceptable" que Estados Unidos comparta una frontera de aproximadamente 2 mil millas con un territorio que, según su descripción, es "el epicentro de la violencia de los cárteles".
Trump llamó al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a "recuperar el control" del territorio frente a lo que calificó como "enemigos de la humanidad", en referencia a los grupos dedicados al narcotráfico y otras actividades delictivas.
TRUMP ADVIERTE SOBRE EL USO DE LA FUERZA
En su discurso, el presidente estadounidense también defendió una política de mayor presión contra los cárteles y aseguró que Washington está dispuesto a emplear su capacidad militar para enfrentar amenazas que considere vinculadas con el tráfico de drogas y el crimen transnacional.
La postura forma parte de una estrategia más amplia de la administración Trump para reforzar la cooperación regional contra los grupos criminales, a los que su gobierno ha equiparado con organizaciones terroristas y otras amenazas consideradas de seguridad nacional.
Sin embargo, también destacó la relación que mantiene con Sheinbaum y reconoció los avances registrados en la cooperación entre ambos países, asegurando que Estados Unidos y México han logrado progresos importantes en la lucha contra los cárteles y subrayó que ambos gobiernos comparten el interés de combatir a estas organizaciones.
PRESIÓN Y COOPERACIÓN ENTRE MÉXICO Y EU
Apenas unos días antes del discurso ante la ONU, el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, afirmó que las administraciones de Trump y Sheinbaum trabajan de manera conjunta para enfrentar a los cárteles y responder a posibles emergencias.
Desde México, la estrategia de seguridad ha insistido en la necesidad de atender el problema del narcotráfico desde ambos lados de la frontera, incluyendo el tráfico de armas hacia territorio mexicano, el flujo de drogas hacia Estados Unidos y las causas relacionadas con el consumo de sustancias.

