El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a arremeter contra la cadena ABC y su conductor estelar, Jimmy Kimmel, al pedir públicamente su despido inmediato, en lo que se perfila como un nuevo episodio de tensión entre la política y los medios en ese país.
A través de su red social Truth Social, el mandatario lanzó un mensaje directo contra el comediante, a quien calificó como “poco gracioso” y responsable de uno de los programas con menor audiencia en la televisión, aunque especialistas señalan que esta afirmación no es precisa. “La gente está enfadada. ¡Más vale que sea pronto!”, escribió Trump este jueves 30 de abril.

EXIGE SALIDA DE JIMMY KIMMEL
La ofensiva ocurre en medio de una controversia que involucra a la primera dama, Melania Trump, luego de que Kimmel hiciera una broma en la que la describió como una “futura viuda”, comentario que desató críticas entre sectores conservadores y figuras afines al movimiento MAGA.
La empresa matriz de ABC, The Walt Disney Company, ha enfrentado presión tanto política como regulatoria, sin mostrar señales de ceder ante las exigencias del presidente.
En un movimiento inusual, la Federal Communications Commission (FCC) ordenó iniciar un proceso anticipado para la renovación de licencias de estaciones de ABC, una acción que diversos analistas interpretan como una posible represalia.
Aunque el regulador argumentó que la revisión está relacionada con investigaciones sobre políticas de diversidad e inclusión de Disney, expertos consideran que el contexto político sugiere lo contrario.
DISNEY RESISTE PRESIÓN Y DEFIENDE SU POSTURA
Hasta ahora, Disney ha evitado pronunciarse sobre las exigencias de Trump, pero ha dejado claro que defenderá sus estaciones mediante las vías legales correspondientes. El programa de Kimmel continúa al aire, y su contrato sigue vigente hasta el próximo año.
De acuerdo con especialistas en derecho, es altamente probable que la compañía prevalezca en cualquier disputa legal relacionada con sus licencias de transmisión.
LA BROMA QUE DETONÓ LA CONTROVERSIA
El origen del conflicto se remonta a una parodia realizada por Kimmel sobre la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca. En el segmento, el comediante lanzó el comentario que generó indignación:
“Nuestra primera dama, Melania, está aquí… tiene un brillo como el de una viuda expectante”.
La reacción no se hizo esperar. Melania Trump calificó el comentario como “retórica de odio y violencia” y pidió a ABC tomar medidas. Posteriormente, el propio presidente respaldó esta postura y exigió el despido del presentador.
Por su parte, Kimmel defendió su rutina al asegurar que se trató de una “broma muy suave” y negó cualquier intención violenta. Incluso, fiel a su estilo, ironizó sobre la situación en su programa más reciente, manteniendo el tono crítico hacia Trump que caracteriza su contenido.




