La tregua entre Estados Unidos e Irán enfrenta nuevos focos de tensión tras la suspensión temporal del tránsito de petroleros en el estratégico Estrecho de Ormuz y una nueva ola de bombardeos de Israel contra Líbano, hechos que evidencian que el cese al fuego aún no logra estabilizar la región.
IRÁN RESTRINGE EL PASO EN EL ESTRECHO DE ORMUZ
El régimen iraní suspendió el tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz tras los recientes ataques israelíes en territorio libanés, según reportó la agencia estatal Fars. La medida fue presentada como una respuesta directa a la escalada militar en Medio Oriente.
Este corredor marítimo es considerado uno de los puntos más sensibles para la economía mundial, ya que por ahí circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado globalmente, por lo que cualquier restricción genera efectos inmediatos en los precios internacionales del crudo.
De acuerdo con reportes retomados por el diario británico The Guardian, la Armada iraní lanzó advertencias directas a las embarcaciones que permanecen en la zona, señalando que cualquier buque que intente cruzar sin autorización podría ser atacado.
Sin embargo, tras la entrada en vigor del alto el fuego entre Washington y Teherán, dos petroleros recibieron autorización especial para cruzar este miércoles, en lo que fue interpretado como una señal limitada de distensión.
El Estrecho había sido cerrado formalmente desde el 2 de marzo en medio de la escalada regional, permitiendo únicamente el paso de embarcaciones autorizadas, lo que provocó volatilidad en los mercados energéticos.
ATAQUES EN LÍBANO DEJAN DECENAS DE MUERTOS
En paralelo, la violencia continuó en Líbano pese a la tregua entre Estados Unidos e Irán. Según información difundida por la agencia Reuters, bombardeos israelíes registrados este miércoles dejaron al menos 89 muertos y alrededor de 700 heridos.
Entre las víctimas se reportaron 12 trabajadores del sector salud, de acuerdo con autoridades libanesas.
Imágenes difundidas por la agencia Agence France-Presse mostraron columnas de humo sobre Beirut, mientras ambulancias y civiles intentaban evacuar zonas afectadas en medio del pánico.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que el ataque fue dirigido contra cientos de integrantes de Hezbollah y lo calificó como uno de los mayores golpes contra el grupo desde operaciones realizadas en 2024.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo que el acuerdo de tregua con Irán no incluye las operaciones militares contra Hezbollah, lo que explica la continuidad de los ataques.
DEBATE INTERNACIONAL POR EL ALCANCE DE LA TREGUA
Mientras tanto, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, expresó que la paz regional debería incluir a su país, postura respaldada por líderes internacionales como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien subrayó que el alto el fuego debería aplicarse plenamente también en territorio libanés.
La falta de consenso sobre el alcance del acuerdo refleja la complejidad del conflicto regional, donde los enfrentamientos indirectos entre aliados de Irán e Israel continúan pese a los esfuerzos diplomáticos.
UN ALTO AL FUEGO CON RIESGOS LATENTES
Aunque el permiso excepcional para algunos petroleros podría interpretarse como una señal de relajamiento de tensiones, la advertencia iraní y los ataques en Líbano muestran que el escenario sigue siendo altamente volátil.
Los analistas consideran que mientras no exista un acuerdo más amplio que incluya a actores como Hezbollah y a los países directamente afectados, el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro energético y de una escalada militar seguirá latente.




