En la madrugada del domingo, la tranquilidad de la comunidad de Texcala, ubicada en el municipio de Tehuitzingo, Puebla, se rompió con un brutal ataque armado. Un comando irrumpió en una vivienda y disparó en repetidas ocasiones contra quienes se encontraban dentro. El saldo preliminar es de al menos 10 personas sin vida, entre ellas seis hombres, tres mujeres y una menor de apenas un mes y 20 días de nacida. Dos de los varones fallecidos tenían 14 y 10 años.
Acciones de la autoridad tras el ataque
Los vecinos, despertados por las detonaciones, llamaron de inmediato al 911. Fue así como elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno —policía municipal, estatal, Guardia Nacional y Ejército Mexicano— se movilizaron a la zona conocida como Texcalapa, dentro de la Mixteca poblana. Para cuando llegaron, los agresores ya habían huido en varios vehículos. Los testigos no lograron identificar los modelos o características de los automóviles.
Hasta ahora, las autoridades no han revelado las identidades oficiales de los fallecidos. La fiscal de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, precisó que seis de las víctimas pertenecían a un mismo núcleo familiar, mientras que las cuatro restantes eran trabajadoras. Esta versión contrasta con reportes iniciales que señalaban que todos los muertos formaban parte de la misma familia.
Pese al despliegue de un operativo conjunto para dar con los responsables, no se ha logrado ninguna detención. La investigación sigue abierta, y se espera que en las próximas horas la Fiscalía del Estado brinde más detalles sobre los móviles del crimen y la identidad de los agresores. Mientras tanto, la comunidad de Texcala permanece consternada y bajo resguardo policial.




