La mañana de este miércoles 28 de octubre se tiñó de luto en Castilla-La Mancha tras la colisión de dos trenes de alta velocidad que ha dejado un saldo provisional de 64 personas muertas, según confirmó el presidente regional Emiliano García-Page, quien advirtió que la cifra podría seguir aumentando.
El accidente se registró alrededor de las 08:54 hora local en el kilómetro 118 de la infraestructura ferroviaria, entre las localidades de Urda y Orgaz, en la provincia de Toledo. Adif, administrador de la red, comunicó que se trató de un "alcance entre dos trenes" que obligó a interrumpir por completo la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía.
¿QUIÉNES PARTICIPARON?
Los involucrados fueron un AVE de Renfe Viajeros que había salido de Madrid-Puerta de Atocha a las 08:00 con destino a Sevilla, con 397 personas a bordo, y un tren de la operadora privada Iryo, servicio 6076, que partió a las 07:54 con 147 pasajeros, incluidos un bebé, tres tripulantes, un barista y un maquinista.
Por su parte, Iryo confirmó en un comunicado que su tren "recibió un golpe en la parte trasera por parte de un tren de la serie 103 de Renfe, a la altura de Urda" a las 08:48 por causas que aún se desconocen.
Imágenes de televisión mostraron a los dos largos convoyes, uno rojo de Iryo y otro blanco de Renfe, parcialmente descarrilados, con algunos vagones caídos a los lados.
El balance detallado por medios locales indica al menos 40 fallecidos del tren Iryo y 24 del AVE. En total, los dos trenes transportaban a más de 500 personas. Equipos de emergencia desplegaron varias brigadas de bomberos, tres helicópteros, dos UVI móviles y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, además de perros entrenados para la localización de cuerpos.
LA REACCIÓN DE LA CASA REAL
Desde la base militar de Bétera, donde participaba en maniobras, el rey Felipe VI lamentó lo ocurrido: "Hemos conocido la noticia del terrible accidente", dijo, y envió "nuestro pésame, nuestra tristeza, nuestro apoyo y nuestro cariño" en un momento de dolor tan difícil.
La Casa Real añadió en un comunicado: "Acompañamos en su tristeza a las familias y seres queridos de los fallecidos y enviamos nuestro cariño a los heridos y personas afectadas". El monarca calificó los hechos como "terrible accidente" y suspendió sus actividades previstas.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se declaró consternado, dijo permanecer en contacto permanente con el ministro de Transportes y con García-Page, y se desplazó a Urda para respaldar a los equipos de rescate.
ACCIÓN DE LAS AUTORIDADES
Como parte del protocolo de emergencia, la Guardia Civil solicitó a familiares de primer grado de las víctimas acudir a sus oficinas en Madrid, Andalucía, Córdoba o Toledo para toma de muestras de ADN y agilizar la identificación.
La tragedia ocurre a nueve meses del accidente ferroviario de Adamuz, en Andalucía, donde murieron 46 personas en una colisión entre dos trenes de alta velocidad, y en plena campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre.

