La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) advirtió que el gobierno de Texas no tiene facultades para modificar por cuenta propia la frontera entre México y Estados Unidos, luego de que autoridades texanas anunciaran que nueve islas del río Bravo pasarán a formar parte de su territorio.
La dependencia mexicana señaló que los límites internacionales están establecidos en tratados suscritos por ambos países y que cualquier determinación sobre la soberanía de terrenos fronterizos debe realizarse conforme a esos instrumentos jurídicos.
El pronunciamiento surgió después de que Dawn Buckingham, comisionada de Tierras de Texas, informara que nueve de las 28 islas ubicadas en el tramo del río Bravo comprendido entre Laredo y McAllen fueron identificadas como propiedad de ese estado.
Según la funcionaria, la medida permitirá que fuerzas estadounidenses ingresen a esos terrenos para efectuar labores de limpieza y vigilancia, con el argumento de reforzar la seguridad fronteriza y evitar que sean utilizados por organizaciones criminales.
Buckingham reconoció que no se ha confirmado la comisión de delitos en las islas señaladas, aunque sostuvo que estos espacios podrían ser aprovechados por narcotraficantes y contrabandistas.
MÉXICO REITERA VIGENCIA DEL TRATADO FRONTERIZO
La Cancillería mexicana recordó que el Tratado de Límites de 1970 establece que la línea divisoria internacional en el río Bravo sigue el centro de su cauce, lo que permite determinar la soberanía de los terrenos ubicados a ambos lados de la frontera.
Asimismo, precisó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), organismo integrado por representantes de México y Estados Unidos, es la instancia encargada de aplicar los acuerdos fronterizos y establecer de qué lado de la línea internacional se encuentra cada isla.
Por ello, subrayó que ninguna autoridad estatal puede atribuirse unilateralmente esa facultad.
La SRE también recordó que los tratados contemplan restricciones para realizar obras que puedan alterar el flujo natural del río, cuando estas representen una obstrucción o desviación determinada por la comisión binacional.

