Francia amaneció este domingo con calles dañadas, vehículos quemados y establecimientos vandalizados, luego de una jornada de movilizaciones que derivó en episodios de violencia en distintos puntos del país. Las autoridades reportaron al menos 2 mil 397 heridos, incluidos más de 500 integrantes de las fuerzas policiales, además de mil 800 detenidos.
París concentró una parte importante de los arrestos, con 855 personas bajo custodia, mientras que localidades como Marsella, Burdeos, Niza y Estrasburgo también registraron saqueos y daños a negocios. La Federación de Comercio y Distribución calculó que al menos mil 500 establecimientos resultaron afectados.
La tensión aumentó cuando policías recurrieron a gases lacrimógenos y cañones de agua para contener los enfrentamientos. Algunos participantes respondieron con lanzamiento de objetos y fuegos artificiales. En Saint-Étienne, un adolescente de 17 años perdió una mano tras la explosión de una granada utilizada por las fuerzas de seguridad.
La violencia abre otro frente para el Gobierno francés
El presidente Emmanuel Macron enfrenta nuevas presiones en medio del descontento social por la inflación y el deterioro del poder adquisitivo. El conflicto se produce a seis meses de las elecciones presidenciales de 2027, en las que no podrá competir nuevamente debido al límite constitucional de mandatos.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que las investigaciones continúan para identificar a quienes participaron en los actos delictivos. Por su parte, Yaël Braun-Pivet, presidenta de la Asamblea Nacional, planteará la creación de una comisión parlamentaria para examinar los disturbios y las intervenciones policiales, cuestionadas por representantes de la oposición y alcaldes.
Alcaldes convocan a movilizaciones contra los ataques
La Asociación de Alcaldes de Francia llamó a realizar concentraciones frente a las sedes municipales el lunes al mediodía, con el objetivo de rechazar los saqueos, los incendios y las agresiones contra instituciones públicas.
En Limoges, unas 7 mil personas se reunieron para respaldar al Ayuntamiento, cuyo techo y plantas superiores quedaron destruidos por un incendio el sábado.
Aunque las movilizaciones surgieron por el encarecimiento de la vida, el analista Mujtaba Rahman, de Eurasia Group, sostuvo que muchas de las protestas relacionadas con los precios del combustible y las deficiencias educativas fueron pacíficas, y distinguió esas manifestaciones de los actos violentos y los saqueos.

