El padre Crépin Martial Monga, vicario de la parroquia San Juan Bautista en Zémio, diócesis de Bangassou, perdió la vida tras sufrir un ataque armado. El suceso ocurrió alrededor de las 18:40 horas cuando el presbítero retornaba a la residencia parroquial y su vehículo fue emboscado en la carretera.
Monga recibió un disparo en la cabeza y falleció de inmediato. Apenas un día antes, el religioso había encabezado una importante jornada pastoral al administrar el bautismo a 175 personas, entre ellas 160 cristianos desplazados por la violencia.
Durante la mañana siguiente, acompañó a los recién bautizados a las orillas del río
Mbomou en su última acción de cercanía comunitaria.
UN IMPULSOR DE LA PAZ Y LA RECONCILIACIÓN EN MEDIO DE LA VIOLENCIA
El religioso de 36 años destacaba por su constante labor en favor de la concordia. Coordinaba el Comité Local para la Paz y la Reconciliación en Zémio, promoviendo el diálogo y la cohesión social entre grupos divididos por el conflicto prolongado.
Hasta ahora, ningún grupo se ha atribuido el hecho ni se ha identificado a los autores. Organizaciones defensoras de derechos humanos exigieron al gobierno investigar a fondo el crimen y proteger a la población civil.
Líderes eclesiales pidieron continuar con la misión de paz y atención a los más vulnerables.




