Al concluir el Jubileo Ordinario 2025, dedicado a la Esperanza, el Papa León XIV dejó un mensaje que trasciende el rito solemne del cierre de la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro pues dijo que, aunque se cierra una puerta física, la clemencia de Dios permanece siempre abierta.
En ese marco espiritual, el Pontífice ofreció también una profunda reflexión sobre quiénes son hoy los "Reyes Magos", aquellos buscadores incansables que siguen poniéndose en camino.
Durante la ceremonia, que duró apenas unos minutos, el papa subrayó que el fin del Jubileo no significa un punto final, sino un nuevo comienzo. "Se cierra esta Puerta Santa, pero no se cierra la puerta de Tu clemencia", proclamó, recordando que Dios sostiene a quienes vacilan, levanta a los que han caído y colma de bienes a quienes confían en Él.
LOS REYES MAGOS DE AHORA
Según la reflexión del Papa León XIV, los Reyes Magos no pertenecen solo al pasado ni a los relatos de la Navidad. Siguen existiendo hoy en todas aquellas personas que aceptan el desafío de arriesgar su propio viaje interior y exterior.
En un mundo complejo, y a veces también excluyente y peligroso, los nuevos magos son quienes se ponen en camino en búsqueda de sentido, de verdad y de esperanza.
Son hombres y mujeres que no se resignan, que creen que siempre es posible volver a empezar. El Jubileo, afirmó León XIV, ha venido precisamente a recordarnos que estamos aún en los comienzos, en ese crecimiento que Dios quiere realizar entre nosotros para seguir siendo "Dios con nosotros".
RECONOCER AL OTRO COMO BUSCADOR
El papa cuestionó si después de este Año de la Esperanza, ¿seremos más capaces de reconocer en el visitante a un peregrino y en el desconocido a un buscador? Convertirse en peregrinos de esperanza, y seguir siéndolo juntos, es una de las herencias más valiosas que deja el Jubileo 2025.
El papa León XIV insistió en que la fidelidad de Dios siempre sorprende, pero también exige una respuesta concreta. Si las iglesias no se reducen a monumentos vacíos y las comunidades se transforman en verdaderos hogares; si se rechazan los halagos del poder y se apuesta por la cercanía y la misericordia, entonces, dijo, surgirá "la generación de la aurora".




