La mexicana Montserrat Alvarado fue nombrada por el papa León XIV como nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación, convirtiéndose en la primera mujer laica en dirigir en solitario uno de los principales organismos de la Santa Sede.
El anuncio fue realizado este martes por la oficina de prensa del Vaticano, que informó que Alvarado asumirá oficialmente el cargo el próximo 1 de noviembre. Con esta designación, sustituirá al italiano Paolo Ruffini y se convertirá en una de las figuras más influyentes dentro de la estructura administrativa de la Iglesia católica.
TRAYECTORIA DE LA MEXICANA EN MEDIOS Y DEFENSA RELIGIOSA
Nacida en la Ciudad de México, Montserrat Alvarado es actualmente presidenta y directora de operaciones de EWTN News, una de las mayores redes de información católica del mundo. Desde 2023 ha supervisado la producción de contenidos en varios idiomas, entre ellos español, inglés, francés, alemán, portugués, árabe e italiano.
Su formación académica incluye una licenciatura en Ciencias Políticas por la Florida International University y una maestría por la George Washington University. Antes de incorporarse a EWTN, desarrolló parte de su carrera en Becket Fund, organización dedicada a la defensa de la libertad religiosa ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
Además, fue conductora fundadora del programa "EWTN News in Depth", enfocado en el análisis de temas relacionados con la Iglesia, la política y la cultura desde una perspectiva católica.

CONTINUIDAD A LA REFORMA DE LA COMUNICACIÓN VATICANA
El nombramiento de Alvarado es interpretado como una señal de continuidad en el proceso de modernización de la comunicación impulsado durante los últimos años en el Vaticano. El Dicasterio para la Comunicación, creado en 2015 por el papa Francisco, coordina medios como Vatican News, Radio Vaticana, L´Osservatore Romano, Vatican Media y la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Tras conocerse la noticia, Alvarado expresó que recibe la responsabilidad con "sincero deseo de servir al Santo Padre" y manifestó su intención de fortalecer la labor del organismo para continuar llevando el mensaje de la Iglesia a distintas regiones del mundo.
La designación también representa un avance en la participación de las mujeres en puestos de alta responsabilidad dentro de la estructura de gobierno de la Iglesia católica.





