Japón es uno de los países más preparados del mundo frente a los terremotos y parte de su estrategia consiste en utilizar un sistema diferente para comunicar rápidamente qué tan fuerte se está sintiendo un movimiento en cada región.
Mientras en muchos países la primera información que recibe la población es la magnitud del terremoto, los japoneses cuentan además con la escala shindo, un sistema que mide directamente la intensidad sísmica registrada en un lugar determinado.
Esto permite que dos ciudades afectadas por el mismo terremoto puedan tener valores shindo completamente diferentes dependiendo de factores como la distancia al epicentro y las características del movimiento.
¿QUÉ ES LA ESCALA SHINDO DE JAPÓN?
Shindo es la escala de intensidad sísmica utilizada en Japón para describir la fuerza con la que se experimenta un terremoto en diferentes lugares.
Su escala comienza en 0 y llega hasta 7, mientras que los niveles 5 y 6 se dividen entre "inferior" y "superior" para proporcionar información más detallada.
Una de sus principales diferencias respecto a la magnitud es que no existe necesariamente un único valor shindo para todo el terremoto.
Una localidad cercana al epicentro podría registrar una intensidad elevada, mientras otra situada más lejos podría experimentar solamente movimientos ligeros.
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE MAGNITUD Y SHINDO?
La magnitud representa la energía liberada por un terremoto y se expresa mediante un único valor para el evento.
La intensidad, en cambio, describe los efectos y la fuerza del movimiento en un punto concreto de la superficie.
Por esta razón, un terremoto de gran magnitud ocurrido a mucha profundidad puede provocar daños relativamente limitados, mientras que otro de menor magnitud pero muy superficial y cercano a una ciudad puede resultar considerablemente destructivo.
El terremoto de Kobe de 1995 permite observar otra característica de las mediciones sísmicas. El Servicio Geológico de Estados Unidos lo registró con magnitud 6.9, mientras que la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) reportó 7.3 bajo su propia metodología.
Las escalas de magnitud son logarítmicas, por lo que pequeñas diferencias numéricas pueden representar variaciones importantes en la energía calculada.
¿QUÉ SIGNIFICA CADA NIVEL DE LA ESCALA SHINDO?
La Agencia Meteorológica de Japón describe los efectos aproximados de las diferentes intensidades de la siguiente manera:
- Nivel 0: las personas normalmente no sienten el movimiento.
- Nivel 1: algunas personas pueden percibirlo dentro de edificios, especialmente en lugares tranquilos.
- Nivel 2: muchas personas dentro de edificios sienten el terremoto y algunos objetos colgantes comienzan a balancearse.
- Nivel 3: la mayoría de las personas dentro de edificios perciben claramente el movimiento. También puede sentirse mientras se camina y algunas personas que duermen despiertan.
- Nivel 4: el movimiento genera temor entre muchas personas. Puede sentirse claramente mientras se camina y algunos objetos inestables podrían caer.
- Nivel 5 inferior: muchas personas sienten la necesidad de sujetarse de algo. Algunos muebles pueden desplazarse y construcciones vulnerables podrían presentar grietas.
- Nivel 5 superior: caminar sin sujetarse resulta complicado. Muebles y objetos sin asegurar pueden caer y algunas paredes pueden sufrir daños.
- Nivel 6 inferior: resulta difícil mantenerse de pie y las construcciones con poca resistencia sísmica pueden inclinarse o colapsar.
- Nivel 6 superior: mantenerse de pie resulta prácticamente imposible y pueden producirse daños importantes en numerosos edificios.
- Nivel 7: corresponde a la intensidad máxima. Es imposible permanecer de pie y las personas pueden ser desplazadas violentamente por el movimiento. Edificios vulnerables pueden colapsar y estructuras de concreto también pueden sufrir daños graves.
¿CUÁNTAS VECES SE HA REGISTRADO SHINDO 7?
El nivel máximo es extremadamente poco frecuente.
Según los registros mencionados, la máxima intensidad ha sido alcanzada en cuatro grandes eventos desde el inicio de los registros oficiales considerados desde 1923.
Entre ellos se encuentran el terremoto de Kobe de 1995, el de Chuetsu en 2004, el Gran Terremoto del Este de Japón de 2011 y los terremotos de Kumamoto de 2016.
Estos eventos provocaron movimientos extremadamente intensos y, en algunos casos, daños catastróficos en las regiones más afectadas.
¿CÓMO CALCULA JAPÓN LA INTENSIDAD DE LOS TERREMOTOS?
La forma de medir los terremotos en Japón también ha evolucionado considerablemente.
Hasta mediados de la década de 1990, personal de la Agencia Meteorológica de Japón participaba directamente en la evaluación de la intensidad, considerando cómo se había sentido el movimiento y los efectos observados.
Actualmente, Japón dispone de una extensa red instrumental que registra automáticamente los movimientos sísmicos.
Las computadoras procesan rápidamente la información para calcular características del terremoto y determinar las intensidades experimentadas en distintas regiones.
El resultado puede difundirse prácticamente de inmediato a millones de personas.
¿CÓMO FUNCIONA LA ALERTA SÍSMICA DE JAPÓN?
La red de sensores también desempeña un papel fundamental en el sistema japonés de alerta temprana.
Cuando comienza un terremoto, los instrumentos pueden detectar las primeras ondas sísmicas, conocidas como ondas P.
A partir de esa información, los sistemas automatizados realizan cálculos para estimar rápidamente las características del evento y, cuando corresponde, emitir una alerta antes de que llegue el movimiento más intenso a determinadas zonas.
Los avisos pueden aparecer en teléfonos celulares y transmisiones de televisión, además de integrarse con diferentes infraestructuras.
Incluso algunos sistemas ferroviarios pueden ejecutar medidas automáticas para reducir riesgos.
¿POR QUÉ LAS ONDAS P PERMITEN ALERTAR ANTES DEL MOVIMIENTO MÁS FUERTE?
Durante un terremoto se generan diferentes tipos de ondas sísmicas.
Las ondas P viajan más rápido y, por ello, son las primeras detectadas por los instrumentos.
Posteriormente llegan las ondas S, más lentas pero capaces de generar movimientos considerablemente más fuertes.
Esa diferencia de velocidad crea una pequeña ventana de tiempo que los sistemas de alerta temprana pueden aprovechar.
Dependiendo de la distancia respecto al origen del terremoto, la advertencia puede proporcionar desde apenas unos segundos hasta un margen mayor para realizar acciones de protección.
¿POR QUÉ JAPÓN PREFIERE INFORMAR EL SHINDO?
La ventaja principal es que proporciona información directamente relacionada con lo que una persona está experimentando en su ubicación.
Saber que ocurrió un terremoto de determinada magnitud no indica necesariamente qué tan intenso será el movimiento en una ciudad concreta.
Con el shindo, una persona puede conocer rápidamente la intensidad registrada en su región y dimensionar mejor el posible nivel de afectación.
Este sistema, combinado con la infraestructura antisísmica, las alertas tempranas y una extensa cultura de prevención, forma parte de las herramientas con las que Japón busca reducir las consecuencias de los grandes terremotos.

