Paraguay amaneció este sábado 7 de noviembre con un nuevo jefe de Estado. Pedro Alliana, quien hasta ahora era vicepresidente, asumió la presidencia luego de que el Senado destituyera a Santiago Peña en un juicio político.
Peña, de tendencia derechista, quedó además bajo arresto domiciliario por su presunta implicación en el colapso de Ueno Bank, el origen de la crisis financiera que sacude al país.
Alliana deberá completar los casi dos años que restaban del periodo de Peña, con mandato previsto hasta agosto de 2028.
UNA CRISIS QUE DEJÓ SIN DINERO A LA MITAD DEL PAÍS
La crisis bancaria estalló con el colapso de Ueno Bank y provocó protestas en Asunción y el congelamiento de depósitos bancarios.
Según la información disponible, alrededor de tres millones de personas —la mitad de la población paraguaya— se quedaron sin acceso a su dinero. Los ahorradores exigen la devolución de sus fondos, y recuperar su confianza será el principal desafío inmediato del nuevo gobierno.
¿QUIÉN ES PEDRO ALLIANA?
Alliana construyó su carrera en décadas de militancia dentro del Partido Colorado.
Antes de llegar a la vicepresidencia en 2023, fue durante diez años diputado por el departamento de Ñeembucú, donde también fue gobernador. Durante siete años presidió su partido y creció políticamente de la mano del expresidente Horacio Cartes, actual dirigente de la agrupación.
Esa cercanía será clave, según el analista Sebastián Acha, tanto para la formación de su gabinete como para recuperar el respaldo partidario.
UN GOBIERNO DE CONTINUIDAD
Pese al cambio de presidente, no se espera una ruptura con el rumbo del Partido Colorado.
El analista Mariano Machado, de Verisk Maplecroft, considera que una presidencia de Alliana implica continuidad política, influencia de Cartes y un mandato débil.
También anticipa que se mantendrá una política macroeconómica ortodoxa, aunque con mayores presiones para destinar recursos al clientelismo político de cara a las elecciones de 2028.
En política exterior, se prevé continuidad: vínculos estrechos con Estados Unidos, Israel y Taiwán, cooperación regional contra el crimen organizado y una política económica favorable a los mercados.
"UN PRESIDENTE QUE SE OCUPA DEL PARAGUAY ADENTRO"
En sus primeras horas en el cargo, Alliana buscó marcar distancia de su antecesor y anunció que concentrará su gestión en los problemas internos.
"Yo voy a ser un presidente que se ocupa del Paraguay adentro", afirmó, al pedir a sus ministros que limiten los viajes al exterior a situaciones impostergables.
Su primera jornada incluyó una reunión con el ministro de Salud, Isaías Fretes, a quien transmitió la urgencia de atender el sistema sanitario, en especial el abastecimiento de medicamentos y la atención médica.
El sector arrastra una deuda de alrededor de 1.000 millones de dólares con proveedores de medicamentos, insumos y servicios, según datos divulgados por el Ministerio de Salud en abril.
REACCIONES INTERNACIONALES
Israel fue uno de los primeros países en felicitar al nuevo mandatario. El canciller Gideon Sa´ar escribió en X:
"El Estado de Israel felicita al presidente Pedro Alliana con motivo de su asunción a la Presidencia de la República del Paraguay [...] reafirmamos nuestro firme compromiso de seguir fortaleciendo los históricos lazos de amistad, cooperación y asociación que unen a nuestros países".
También lo felicitó el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien difundió su mensaje el viernes por la noche en X, tras la ceremonia de investidura:
"Transmito al nuevo Presidente del Paraguay, Pedro Alliana, mis deseos de pleno éxito en las nuevas funciones y de poder trabajar con él de manera abierta, franca y cooperativa, en pro del fortalecimiento de la relación bilateral y del avance de la integración en América del Sur".
Lula además planteó su intención de trabajar con la nueva administración en una agenda de cooperación bilateral e integración sudamericana.
Alliana deberá afrontar al mismo tiempo la recuperación de la confianza financiera, las demandas sociales y las tensiones dentro del oficialismo.

