El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, informó este miércoles sobre la muerte de Sunny, la perra de agua portuguesa que acompañó a su familia durante 13 años y que se convirtió en una querida integrante del hogar.
"Ayer perdimos a un miembro muy querido de nuestra familia", escribió Obama en una publicación en su cuenta de X, donde compartió una fotografía de la mascota y recordó algunos de los momentos que vivieron juntos.
Sunny llegó a la familia Obama al comienzo del segundo mandato presidencial del exmandatario, cuando también estaba Bo, el primer perro de la familia. De acuerdo con Obama, ambos se encariñaron rápidamente con la nueva integrante.
UNA COMPAÑERA INSEPARABLE PARA LOS OBAMA
El exmandatario destacó el vínculo que Sunny mantuvo con sus hijas, a quienes adoraba incluso cuando interrumpían sus siestas. También señaló que la mascota solía acompañar al personal de la familia y que protegía especialmente a Bo.
Entre sus peculiaridades, Obama recordó que Sunny prefería la compañía de las personas, bebía agua de manera ruidosa y desordenada y, pese a pertenecer a una raza conocida por su relación con el agua, no disfrutaba mojarse.

UNA MASCOTA LLENA DE ENERGÍA
Obama también describió a Sunny como una perra atlética y de enorme energía. Relató que era capaz de saltar los setos del césped sur de la Casa Blanca mientras perseguía ardillas, pájaros y cualquier objeto que llamara su atención.
"Era prácticamente perfecta", expresó el expresidente al recordar a la mascota, a quien definió como siempre leal, dulce y dispuesta a vivir nuevas aventuras.
Sunny permaneció junto a la familia durante más de una década y, según Obama, conservó su carácter hasta el último día de vida. "La extrañaremos muchísimo", escribió, antes de imaginar que ahora se encuentra junto a Bo, su "gran hermano".

