La emergencia en Venezuela continúa agravándose luego de que un movimiento telúrico de magnitud 4.6 volviera a sentirse este lunes en la zona norte del país, apenas cinco días después de los terremotos que dejaron una devastadora estela de destrucción y miles de familias afectadas.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el fenómeno tuvo una profundidad de 10 kilómetros y se localizó a 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado La Guaira, una de las regiones más golpeadas por la catástrofe reciente.
El nuevo temblor provocó momentos de tensión entre la población, que salió nuevamente de sus hogares por temor a nuevos derrumbes. Por su parte, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó una magnitud de 4.2 para el mismo evento.
A pesar de la preocupación generada por el movimiento, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que hasta el momento no se han detectado afectaciones adicionales derivadas de esta réplica.
Mientras tanto, en diversas zonas de La Guaira continúan las tareas de búsqueda y recuperación. Habitantes y voluntarios mantienen la esperanza de localizar sobrevivientes entre los escombros, aunque aseguran que los recursos disponibles son insuficientes para atender la magnitud de la emergencia.
Vecinos de sectores afectados han manifestado su inconformidad por la falta de maquinaria especializada y apoyo logístico. Entre ellos se encuentra Anabel Sánchez, quien señaló que la ayuda internacional ha sido limitada y destacó la participación de brigadas extranjeras en algunas áreas de rescate.
La residente aseguró que todavía se escuchan posibles llamados de auxilio en edificios colapsados y expresó su rechazo a cualquier intento de demolición anticipada de estructuras que aún podrían albergar personas atrapadas.
Las autoridades venezolanas mantienen desplegados equipos de emergencia para continuar con las labores de rescate, evaluación de daños y atención a damnificados, mientras el país enfrenta las consecuencias de uno de los desastres naturales más graves de los últimos años.





