La NASA anunció una inversión de 20 mil millones de dólares para acelerar su regreso a la Luna y establecer una base permanente en el satélite en los próximos siete años. El plan contempla alunizajes tripulados cada seis meses a partir de 2028, como parte de las misiones Artemis.
El administrador de la agencia, Jared Isaacman, detalló que esta estrategia será la más ambiciosa desde el programa Apollo y contará con la participación de empresas privadas como SpaceX y Blue Origin, además de colaboración internacional.
REGRESO A LA LUNA Y PRESENCIA PERMANENTE
El objetivo inmediato es que Estados Unidos vuelva a poner astronautas en la superficie lunar en 2028. Posteriormente, y tras completar Artemis V, la NASA buscará establecer misiones periódicas cada seis meses.
Carlos García Galán, responsable del programa Moon Base, explicó que el proyecto se desarrollará por fases hasta lograr una presencia sostenida. En su etapa más avanzada, la base contará con tres hábitats y será capaz de obtener recursos directamente de la Luna, lo que permitirá reducir la dependencia de suministros desde la Tierra.
La agencia también prevé desplegar los primeros elementos de infraestructura antes de 2030, sentando las bases de una ocupación humana continua.

ARTEMIS II Y PAUSA A GATEWAY
Previo a estos avances, la NASA se alista para el lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada del programa, programada para abril. Esta enviará a cuatro astronautas en una trayectoria alrededor de la Luna.
En paralelo, la agencia confirmó que la estación orbital lunar Gateway quedará en pausa. La prioridad, explicó Isaacman, será desarrollar infraestructura en la superficie y sistemas de transporte que permitan operaciones sostenidas.
Con esta estrategia, la NASA busca no solo regresar a la Luna, sino convertirla en un punto clave para futuras misiones hacia Marte y más allá.




