La comunidad católica de Guayaquil vive horas de profundo dolor tras la muerte del padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari, párroco de la iglesia Perpetuo Socorro, quien falleció el sábado 18 de octubre, luego de que una cruz se desprendiera de la pared detrás del altar mayor y lo impactara mientras celebraba la misa diaria. La ceremonia era retransmitida en vivo, por lo que el lamentable episodio quedó captado en imágenes que rápidamente circularon en redes sociales.
De acuerdo con lo que se aprecia en el material audiovisual, el religioso se encontraba frente a los fieles presentes cuando la estructura cayó de forma repentina, golpeándolo de manera directa. Quienes seguían la Eucaristía por Internet fueron testigos del accidente, lo que multiplicó la conmoción entre la feligresía.
Te podría interesar: Santoral de hoy 18 de octubre: San Lucas, el médico que retrató la misericordia de Dios
La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el deceso mediante una esquela firmada por el cardenal arzobispo Luis Gerardo Cabrera Herrera, en la que identificó a Sánchez Molinari como párroco de Perpetuo Socorro, en la Vicaría Centro, y miembro de la Congregación del Santísimo Redentor. En el comunicado, la institución expresó que el sacerdote "ha partido a la Casa del Padre para gozar de su presencia y su gloria", y extendió sus condolencias a la familia redentorista, a los allegados del religioso y pidió oraciones por su eterno descanso.
¿QUIÉN ERA EL PADRE PATRICIO SÁNCHEZ?
Cabe recordar que el sacerdote pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, fundada por san Alfonso María de Ligorio en 1732. La parroquia que tenía a su cargo está dedicada a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, advocación mariana históricamente vinculada a los redentoristas, a quienes el papa Pío IX confió en 1866 la custodia del icono original de la Virgen, venerado en la iglesia de San Alfonso, en Roma.
El fallecimiento del padre Sánchez Molinari despertó una ola de mensajes de condolencia en redes sociales, a los que se sumó la arquidiócesis, mientras la comunidad católica guayaquileña llora la pérdida de uno de sus pastores.

