México suspendió temporalmente el ingreso de productos avícolas procedentes de Brasil, luego de que las autoridades de ese país confirmaron un brote de la enfermedad de Newcastle en una granja comercial de pollos de engorda.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) informó que el foco fue detectado en el municipio de Nova Itaberaba, en el estado de Santa Catarina, y que la restricción busca preservar el estatus sanitario de México, reconocido como libre de esta enfermedad.
La disposición abarca carne de ave, vísceras, aves canoras y ornamentales, además de material genético utilizado en la producción avícola, como huevos fértiles y pollitos de hasta tres días de edad.
La prohibición también comprende productos que transporten los viajeros, por lo que las limitaciones no se circunscriben a los embarques comerciales.
Como parte de las acciones preventivas, la Dirección General de Salud Animal desactivó las Hojas de Requisitos Zoosanitarios correspondientes a las mercancías provenientes de Brasil, mientras recopila información sobre el control del brote y mantiene el seguimiento de los protocolos internacionales.
VIRUS DE ALTA CONTAGIOSIDAD ENTRE LAS AVES
La enfermedad de Newcastle es una infección viral que afecta a distintas especies de aves y se caracteriza por su rápida propagación. De acuerdo con la Organización Mundial de Sanidad Animal, el contagio puede ocurrir por contacto con ejemplares infectados, sus secreciones respiratorias o heces, así como por agua, alimentos, ropa y equipos contaminados.
El virus puede permanecer durante semanas en el ambiente, especialmente en condiciones de bajas temperaturas. Entre los signos clínicos figuran problemas respiratorios, diarrea, decaimiento y alteraciones neurológicas.
La decisión sanitaria se suma a otras medidas adoptadas en México para contener riesgos zoosanitarios. En el caso del gusano barrenador del ganado, el Senasica reportó, al 17 de octubre de 2026, un total de mil 976 casos activos distribuidos en 30 entidades.
Los bovinos concentraban 974 registros, seguidos de los caninos, con 618, y los equinos, con 131.

