María Consuelo Córdoba desiste de la eutanasia; recibirá apoyo para reconstruir su rostro

La mujer colombiana eligió seguir luchando para mejorar su calidad de vida luego de 26 años de secuelas provocadas por una agresión con ácido

"Estoy muy feliz, muy contenta con esos ángeles que Vamos Pa´ Eso me ha conseguido, manifestó María Consuelo en un video difundido por el pódcast. Foto: Redes sociales
"Estoy muy feliz, muy contenta con esos ángeles que Vamos Pa´ Eso me ha conseguido, manifestó María Consuelo en un video difundido por el pódcast. Foto: Redes sociales

María Consuelo Córdoba, una colombiana que ha enfrentado durante más de dos décadas las secuelas de un ataque con ácido perpetrado por su entonces pareja, decidió no continuar con la eutanasia que había solicitado después de recibir ayuda para acceder a nuevas cirugías reconstructivas.

La mujer, de 58 años, había expresado públicamente que estaba agotada por los dolores, las dificultades económicas y el largo proceso médico que ha atravesado desde la agresión.

Sin embargo, la difusión de su historia permitió establecer una red de apoyo que ahora abre la posibilidad de realizar procedimientos para reconstruir principalmente su nariz y boca.

"Estoy muy feliz, muy contenta con esos ángeles que Vamos Pa´ Eso me ha conseguido. Estoy muy feliz. Yo sí quiero hacerme mi cirugía porque yo no me voy a hacer ninguna eutanasia", manifestó Córdoba en un video difundido por el pódcast.

María Consuelo cuenta con autorización para acceder al procedimiento de muerte médicamente asistida desde hace aproximadamente cuatro años, aunque no había establecido una fecha para llevarlo a cabo.

Capital Salud, la entidad que la atiende, confirmó recientemente que la autorización seguía vigente y aseguró que respetaría la decisión que tomara de manera libre y autónoma.

¿QUÉ LE PASÓ A MARÍA CONSUELO CÓRDOBA?

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La historia de María Consuelo cambió hace 26 años, cuando llegó a Bogotá procedente de Istmina, Chocó, en busca de nuevas oportunidades.

De acuerdo con los testimonios que ha ofrecido recientemente, su entonces pareja, Dagoberto Ensuncho, quería regresar a Chocó, mientras que ella pretendía permanecer en la capital colombiana para trabajar.

En medio del conflicto por su decisión, el hombre la atacó con ácido en el rostro cuando ella abrió la puerta de la vivienda. La sustancia se encontraba dentro de un recipiente y Córdoba inicialmente no comprendió qué le había ocurrido, hasta que comenzó a sentir las quemaduras.

La agresión le provocó lesiones graves y dio inicio a un proceso médico que se ha extendido por más de dos décadas.

Desde entonces, María Consuelo ha pasado por alrededor de 87 intervenciones quirúrgicas y todavía requiere atención especializada para tratar algunas de las secuelas.

Entre sus principales necesidades se encuentran procedimientos destinados a reconstruir partes de su cara y facilitar su respiración.

AÑOS DE CIRUGÍAS, DOLOR Y DIFICULTADES ECONÓMICAS

Además de los problemas físicos ocasionados por la agresión, Córdoba ha relatado las complicadas condiciones económicas que ha enfrentado.

En entrevistas recientes afirmó que ha tenido que pedir dinero en el transporte público de Bogotá para cubrir necesidades básicas, medicamentos y otros gastos relacionados con su atención médica.

También ha explicado que vive en una habitación alquilada y que no dispone de los recursos suficientes para pagar todos los procedimientos que requiere.

Su historia también está marcada por experiencias de abandono desde su infancia. Según ha narrado, su madre se alejó cuando ella tenía apenas unos meses y creció principalmente bajo el cuidado de sus abuelos.

Años más tarde aseguró haber vivido nuevamente una situación similar con su propia hija, de quien afirmó estar distanciada desde hace aproximadamente 25 años.

EL ENCUENTRO CON EL PAPA FRANCISCO QUE CAMBIÓ SU DECISIÓN EN 2017

Esta no es la primera ocasión en que María Consuelo decide abandonar la idea de acceder a la eutanasia.

Durante la visita del papa Francisco a Colombia en septiembre de 2017, Córdoba consiguió acercarse al pontífice y le habló de su situación. Después de aquel encuentro decidió continuar viviendo y aseguró que esperaba recibir ayuda para completar las intervenciones médicas pendientes.

Con el paso de los años, explicó que el respaldo que esperaba no llegó y sus problemas de salud y económicos continuaron, por lo que nuevamente comenzó los trámites relacionados con la muerte médicamente asistida.

NUEVAS CIRUGÍAS LE DEVUELVEN LA ESPERANZA

El caso volvió a adquirir notoriedad durante septiembre de 2026 después de que distintos medios y plataformas difundieran su testimonio.

Su situación generó muestras de solidaridad y ofrecimientos de ayuda, entre ellos el del empresario colombiano Arturo Calle, quien manifestó su intención de respaldarla después de conocer las condiciones en las que vivía.

Posteriormente, el pódcast Vamos Pa´ Eso informó que se habían conseguido contactos y apoyo para avanzar con las operaciones reconstructivas que Córdoba necesita.

Ante esta nueva posibilidad, María Consuelo decidió continuar con los tratamientos y dejar de lado, por ahora, la eutanasia.

Después de 26 años, decenas de intervenciones y una vida condicionada por las consecuencias de aquella agresión, la mujer ahora centra sus esfuerzos en recuperar funciones de su cara, respirar en mejores condiciones y alcanzar una mayor calidad de vida.

Marcela Islas
Marcela Islas

Licenciada en Literaturas Hispánicas. Mi formación humanística y experiencia profesional me ha permitido abordar los acontecimientos con una visión cercana y enriquecedora. Mi interés por la cultura, la música y la gastronomía aporta profundidad y sensibilidad al trabajo periodístico.