El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este miércoles 9 de septiembre que las acciones emprendidas por México contra los cárteles de la droga "no son ni de lejos suficientes" y advirtió que estos grupos deberán ser enfrentados "de una forma u otra".
Las declaraciones fueron realizadas durante una visita a Quito, Ecuador, como parte de una gira por Sudamérica enfocada principalmente en temas de seguridad, narcotráfico y cooperación regional.
Rubio reconoció los esfuerzos realizados por el Gobierno mexicano para combatir a las organizaciones criminales, pero aseguró que todavía existen regiones del país donde, desde su perspectiva, el Estado tiene dificultades para ejercer plenamente su autoridad.
"Hay territorios, vastos territorios en México que no están gobernados por el Estado", afirmó el funcionario estadounidense.
RUBIO DICE QUE EU BUSCA TRABAJAR CON MÉXICO
Pese al tono de sus declaraciones, Marco Rubio destacó que la intención de Washington es mantener la colaboración con el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y enfrentar conjuntamente a las organizaciones del narcotráfico.
"Nuestra esperanza y nuestra intención es hacerlo en asociación con México. Ese es el ideal. Pero, eventualmente, esa amenaza tendrá que ser enfrentada de una forma u otra", señaló.
El secretario de Estado argumentó que los cárteles representan una amenaza tanto para México como para Estados Unidos debido a su capacidad económica, armamentística y logística.
También mencionó los asesinatos de candidatos, políticos, jueces y periodistas relacionados con la violencia criminal como ejemplos de la capacidad de estas organizaciones para desafiar a las instituciones mexicanas.
Rubio también puso énfasis en el uso cada vez más frecuente de drones y otras tecnologías por grupos del crimen organizado para vigilar movimientos de las autoridades y facilitar actividades relacionadas con el tráfico de drogas y personas.
MÉXICO Y EU REALIZAN OPERACIÓN ANTIDRONES EN LA FRONTERA
Las declaraciones ocurren mientras México y Estados Unidos mantienen activa la operación binacional "Águila Alta", destinada precisamente a combatir el uso de drones por parte de grupos delictivos en la frontera común.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), el despliegue se desarrolla entre Tijuana, Baja California, y San Diego, California, desde el 31 de agosto y permanecerá vigente hasta el 21 de septiembre de 2026.
La estrategia funciona mediante las llamadas "operaciones espejo", lo que significa que las Fuerzas Armadas mexicanas y las agencias estadounidenses realizan acciones simultáneas, pero cada una permanece dentro de su propio territorio.
La primera etapa estuvo enfocada en ejercicios de coordinación y reconocimientos terrestres, mientras que la segunda fase, iniciada el 7 de septiembre, contempla el despliegue de equipos antidrones fijos y móviles.
El objetivo es detectar e inhabilitar aeronaves comerciales utilizadas por grupos criminales para observar los movimientos de las autoridades durante actividades relacionadas con el tráfico de personas y drogas.
DECLARACIONES LLEGAN EN MEDIO DE NEGOCIACIONES POR EL T-MEC
El señalamiento de Marco Rubio también ocurre en un momento particularmente sensible para las relaciones entre México y Estados Unidos, debido a las negociaciones comerciales vinculadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Este miércoles, Claudia Sheinbaum sostuvo una conversación virtual con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, en la que también participó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
El encuentro estaba previsto originalmente de manera presencial, pero cambió de formato debido a que Lutnick no pudo completar su viaje a México por condiciones meteorológicas.
México y Estados Unidos se preparan para continuar con una cuarta ronda bilateral relacionada con la revisión del acuerdo comercial, aunque hasta este 9 de septiembre todavía no se había confirmado una fecha específica.
Sheinbaum aseguró que México mantendrá el diálogo con Washington, pero reiteró que su Gobierno no firmará acuerdos que considere perjudiciales para la soberanía o la economía nacional.
Entre las prioridades mexicanas se encuentra conseguir mejores condiciones para sectores afectados por los aranceles estadounidenses, particularmente las industrias del acero, aluminio y automóviles.
Las declaraciones de Rubio reflejan que la seguridad continuará siendo uno de los puntos centrales de la relación bilateral, mientras ambos gobiernos intentan mantener mecanismos de cooperación sin dejar de lado las diferencias existentes sobre la estrategia para enfrentar al crimen organizado.

