El príncipe Andrés fue puesto en libertad bajo investigación después de permanecer aproximadamente 11 horas detenido por la Policía del Valle del Támesis, en el este de Inglaterra. La detención se dio en el marco de pesquisas relacionadas con sus presuntos vínculos con el fallecido financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
El hermano menor del rey Carlos III fue arrestado e interrogado por detectives de Thames Valley, que previamente habían anunciado una investigación sobre acusaciones de presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público.
El príncipe abandonó la comisaría de Aylsham en un vehículo, según reportes de la cadena BBC. Testigos indicaron que fue visto salir poco después de las 19:00 GMT, visiblemente afectado por la situación.

REACCIÓN DEL REY CARLOS III
El rey Carlos III expresó en un comunicado que recibió con profunda preocupación la noticia sobre las sospechas en torno a su hermano. Aseguró que las autoridades cuentan con la cooperación plena y sincera de la familia real.
"La ley debe seguir su curso", señaló el monarca, quien no hizo comentarios adicionales durante una aparición pública ese mismo día en Londres.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
La Policía de Thames Valley confirmó que abrió formalmente una investigación tras evaluar las acusaciones relacionadas con la supuesta entrega de documentos a Epstein cuando Andrés se desempeñaba como representante especial para el Comercio y la Inversión.
Aunque la detención implica que existen sospechas razonables de la posible comisión de un delito, no representa una declaración de culpabilidad. Una eventual condena por conducta indebida en el ejercicio de un cargo público podría conllevar una pena máxima de cadena perpetua.
Andrés, segundo hijo de la fallecida reina Isabel II, ha negado reiteradamente cualquier irregularidad relacionada con Epstein, aunque ha reconocido que lamenta su amistad con él. En 2011 renunció a su cargo como representante comercial tras hacerse públicos sus vínculos con el empresario.




