El papa León XIV dijo que el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) debe estar guiado por principios éticos y orientado al bienestar de las personas, durante una audiencia con participantes de la Red Internacional de Legisladores Católicos.
En el encuentro, celebrado este 21 de agosto bajo el tema "Dignidad humana e inteligencia artificial: desafíos, oportunidades y control", el Pontífice señaló que los avances tecnológicos plantean una pregunta fundamental: no solo qué puede hacerse, sino qué debe hacerse.
LEGISLACIÓN PARA PROTEGER LA DIGNIDAD HUMANA
León XIV pidió a los legisladores promover normas que impulsen la innovación científica y tecnológica, pero que también protejan los derechos humanos, la privacidad, las libertades fundamentales y la transparencia.
Consideró que la Doctrina Social de la Iglesia ofrece criterios para afrontar este desafío, entre ellos la dignidad de cada persona, el bien común, la subsidiariedad y la solidaridad.
El Papa también alertó sobre el riesgo de que la IA genere nuevas dependencias entre países ricos y pobres. Advirtió que los sistemas tecnológicos podrían profundizar desigualdades, influir en el discurso público sin rendir cuentas y subordinar la dignidad de los trabajadores a la optimización.
Asimismo, llamó a evitar que intereses particulares o ideologías determinen los valores incorporados en los sistemas de inteligencia artificial.
UNA TECNOLOGÍA GUIADA POR LA "CIVILIZACIÓN DEL AMOR"
Frente a lo que definió como una "cultura del poder", el Pontífice propuso una "civilización del amor", capaz de orientar la tecnología mediante la caridad, la compasión y la responsabilidad.
León XIV destacó además el papel de la familia como primera escuela de humanidad y pidió impulsar políticas que fortalezcan el matrimonio, apoyen a los padres y permitan a los jóvenes mirar el futuro con confianza.
Finalmente, indicó que el mundo necesita inteligencia humana iluminada por la sabiduría, autoridad política guiada por la conciencia e innovación tecnológica orientada por la caridad. Solo así, afirmó, la IA podrá servir al bien común en lugar de convertirse en rival de la humanidad.

