Antes de concluir su viaje apostólico por Francia y ante una multitud de fieles congregados en la Catedral de Notre Dame y millones de personas que siguieron la celebración a través de los medios de comunicación, el Papa León XIV reflexionó sobre el llamado cristiano a perdonar y rechazó la idea de que responder al daño con venganza represente una muestra de fortaleza.
Durante su mensaje, planteó la necesidad de analizar las consecuencias que generan en las personas y en las sociedades actitudes como la represalia, el rechazo y el deseo de hacer justicia por propia mano. Advirtió que estas conductas pueden mantener abiertas las heridas y dificultar la construcción de un futuro basado en la convivencia.
EL PERDÓN COMO CAMINO DE RECONCILIACIÓN
El Pontífice señaló que quienes han vivido de cerca los efectos de los conflictos saben que la venganza no convierte a una persona en más fuerte que aquella que decide perdonar.
En ese sentido, explicó que tampoco representa fortaleza negarse al diálogo, romper relaciones de manera definitiva o abandonar los esfuerzos para alcanzar acuerdos. Por el contrario, consideró que buscar la reconciliación implica afrontar un proceso que puede ser difícil, pero que permite recuperar la posibilidad de caminar juntos.
León XIV afirmó que alcanzar la paz requiere romper con las cadenas del resentimiento, especialmente cuando existen heridas profundas. Para ello, dijo, es necesario mantener la fortaleza y el equilibrio suficientes para no permitir que el mal determine las acciones.

AMOR, JUSTICIA Y PAZ
Frente a situaciones de injusticia, el Papa planteó el amor hacia el otro como una vía para superar el conflicto, incluso cuando las circunstancias o determinadas conductas resulten difíciles de aceptar.
Explicó que este camino no significa ignorar la justicia, sino avanzar mediante un proceso de transformación personal que también puede generar cambios en la comunidad.
Finalmente, dijo que la ley, la justicia y la paz deben formar parte de un mismo proceso orientado a construir una sociedad que coloque en el centro la dignidad humana y el respeto hacia Dios.

