¿Kamala Harris buscará nuevamente la presidencia de EE.UU.? Esto dijo sobre 2028

La exvicepresidenta estadounidense dejó abierta la posibilidad de competir otra vez por la Casa Blanca tras su derrota en 2024

Harris respondió de manera directa a una pregunta sobre su futuro en la política.
Harris respondió de manera directa a una pregunta sobre su futuro en la política.

La exvicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, volvió a colocarse en el centro del debate político al reconocer que analiza seriamente la posibilidad de contender en las elecciones presidenciales de 2028.

Durante un evento en Nueva York organizado por la National Action Network, Harris respondió de manera directa a la pregunta del activista Al Sharpton sobre si buscaría nuevamente la Casa Blanca: "Lo estoy pensando".

Sus declaraciones se dan luego de la derrota electoral que sufrió en 2024 frente a Donald Trump, quien regresó al poder y actualmente encabeza la presidencia de Estados Unidos. Tras ese episodio, Harris había mantenido un perfil más bajo en la esfera pública.

En su intervención, también recordó su paso por la administración de Joe Biden, destacando su cercanía con la toma de decisiones en el gobierno federal.

LO QUE DIJO SOBRE UNA POSIBLE CANDIDATURA EN 2028

Harris no confirmó su participación, pero dejó claro que la idea está sobre la mesa. "Podría hacerlo", afirmó, aunque matizó que se encuentra en un proceso de reflexión personal y política.

Además, enfatizó que cuenta con la experiencia necesaria para asumir el cargo más importante del país. "Sé lo que es el trabajo (de presidente) y sé lo que requiere", expresó, subrayando que durante su vicepresidencia su oficina se encontraba a escasos pasos del Despacho Oval.

EL ESCENARIO POLÍTICO TRAS 2024

La posible candidatura de Harris cobra relevancia en un contexto en el que el Partido Demócrata comienza a perfilar sus figuras rumbo a 2028, cuando concluya el mandato de Donald Trump.

Aunque aún faltan años para la contienda, sus palabras abren la puerta a un eventual regreso a la arena electoral, en un escenario que podría redefinir el liderazgo demócrata en Estados Unidos.

Por ahora, la exvicepresidenta deja claro que no descarta nada, pero tampoco toma una decisión definitiva, manteniendo en suspenso sus aspiraciones políticas a futuro.