El presidente de LaLiga, Javier Tebas, se sumó a las voces que cuestionan la actuación de Gianni Infantino tras la decisión de la FIFA de retirar la suspensión al delantero estadunidense Folarin Balogun, quien había sido expulsado con tarjeta roja.
La medida desató una fuerte polémica luego de que trascendiera que Donald Trump llamó al dirigente del organismo para solicitar la revisión de la sanción.
CUESTIONAN LA CREDIBILIDAD DE LA FIFA
Tebas aseguró que lo ocurrido no representa un hecho aislado, sino el reflejo de un modelo de gobernanza que, a su juicio, ha deteriorado durante años la credibilidad de la FIFA.
El dirigente español afirmó que el futbol necesita instituciones transparentes, que respeten las reglas y rindan cuentas, en lugar de adoptar decisiones discrecionales que afecten la confianza de aficionados, clubes, ligas y jugadores.
A las críticas también se unió el técnico alemán Jürgen Klopp, quien consideró preocupante la aparente intervención política en una decisión deportiva. El ex entrenador del Liverpool afirmó que, si la sanción fue modificada por influencia de Trump e Infantino, se pone en duda la integridad del futbol.
CRECE LA PRESIÓN PARA INVESTIGAR A INFANTINO
El caso también provocó reacciones en Europa. David Bernstein, expresidente de la Federación Inglesa de Futbol, señaló que la decisión vulnera uno de los principios fundamentales del deporte: la aplicación uniforme de las reglas.
Por su parte, Ed Davey, líder de los Liberal Demócratas en Reino Unido, pidió la renuncia de Infantino y criticó la presunta injerencia política en la Copa del Mundo.
Además, decenas de diputados del Parlamento Europeo impulsan una investigación para determinar si existió presión del gobierno de Trump en el levantamiento de la sanción a Balogun y si hubo otras posibles violaciones a la neutralidad política dentro de la FIFA. Hasta ahora, 35 legisladores respaldan la iniciativa, mientras el debate continúa creciendo en el futbol internacional.





