Este sábado, el estratégico estrecho de Ormuz volvió a convertirse en el centro de un pulso entre Washington y Teherán. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa a Irán, asegurando que no permitirá presiones mediante amenazas sobre esta ruta clave para el comercio mundial.
Durante un evento en la Casa Blanca, el mandatario republicano afirmó que su gobierno mantiene comunicación con autoridades iraníes, pero dejó claro que no cederá ante lo que calificó como intentos de "chantaje". "Querían cerrar el estrecho otra vez, como han venido haciendo durante años, y no pueden chantajearnos", declaró.
CIERRAN NUEVAMENTE EL ESTRECHO DE ORMUZ
Las declaraciones surgen luego de que Irán anunciara el cierre nuevamente del estrecho de Ormuz, apenas horas después de haber informado su reapertura. Esta vía marítima es considerada una de las más importantes del mundo, ya que por ella transita cerca del 20 por ciento del petróleo global.
El gobierno iraní justificó la medida como respuesta al bloqueo naval impuesto por Estados Unidos, al que calificó como un acto de "piratería". De acuerdo con autoridades militares iraníes, el control del estrecho ha vuelto a manos de sus fuerzas armadas, bajo estricta supervisión.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos ha confirmado que mantiene restricciones sobre embarcaciones vinculadas a Irán. Según reportes oficiales, al menos 23 buques iraníes han sido obligados a regresar a sus puertos de origen, lo que refleja la firme postura de Washington en el conflicto.
En contraste, las versiones sobre el estado real del estrecho de Ormuz siguen siendo contradictorias. Mientras Irán sostiene que el paso permanece cerrado, Donald Trump ha insinuado que la ruta continúa operando, lo que añade incertidumbre sobre la situación en la zona.
El vocero militar iraní, Ebrahim Zolfagari, advirtió que el tránsito marítimo no se normalizará hasta que Estados Unidos retire sus fuerzas de la región y garantice la libre navegación de buques iraníes.
TRUMP ADVIERTE QUE NO ACEPTARÁ "CHANTAJES"
A la par, las negociaciones entre ambas naciones permanecen en un punto incierto. Aunque Trump aseguró que existen conversaciones en curso, desde Irán se ha señalado que ni siquiera hay una fecha definida para iniciar un diálogo formal.
El impacto de esta disputa ya se refleja en los mercados. La reapertura temporal del estrecho el viernes provocó una caída en los precios del petróleo y ajustes en el dólar, pero el nuevo cierre podría revertir esa tendencia en los próximos días, generando un posible aumento en los costos de los combustibles a nivel global.




